04-04-2020 08:57:02 PM

La guerra tricolor

Ya hemos platicado aquí mismo sobre las tremendas broncas que se avecinan en el Partido Acción Nacional para conseguir la candidatura a la Gubernatura o ya de a perdida para la Alcaldía de esta capital. Todo esto en los próximos meses.

            Resulta increíble que la actual Alcaldesa tiene escasos dos o tres días de labores y ya se están velando armas y estrategias para su sucesión; por supuesto tanto en el PAN como en el PRI. Pero bueno.

            También hay que tomar en cuenta que se atraviesa el proceso electoral federal intermedio (2009), en el que el Presidente de la República y sus opositores se juegan el todo por el todo para ganar la mayoría en la Cámara de Diputados. Y yo creo que también esto influye para la puja por candidaturas, en el contexto de la sucesión en Casa Puebla.

            En el PAN, como platicábamos el viernes, hay al menos unos seis o siete aspirantes a la candidatura por el Gobierno del Estado. Más los que se sumen, claro, en los próximos meses. No descarte usted a nadie. Incluso a alguno de los que ni siquiera se han mencionado… (¿?)

            Pero en el partido tricolor las cosas no son muy distintas. Hay una buena camada de aspirantes y muy pronto empezará una lenta y soterrada guerra para eliminar adversarios y llegar vivo a la nominación final. Y al parecer se van a dar con todo lo que esté a su alcance, olvidándose –como siempre- de que el efecto boomerang que se provoque con ello, los pase golpeando a todos sin excepción y, sobre todo, al de por sí escaso prestigio que tiene su partido.

            ¿Quiénes integran desde ya la manada de búfalos?

            En primer lugar, de acuerdo al posicionamiento en nuestras encuestas (sacando un promedio entre lo que se opina en el interior del Estado y la capital, donde se concentra un gran porcentaje de votos) se coloca el hoy ex Presidente Municipal Enrique Dóger Guerrero.

            Dóger terminó su gestión con menos popularidad que con la que empezó su mandato, es cierto, pero tampoco está reprobado y por los suelos en cuanto a imagen popular. Ya vimos aquí mismo cómo terminó en nuestras encuestas (BEAP) en esta capital.

            Su problema no es su imagen, sino el tremendo pleito que tiene con el Gobernador del Estado y la clase priísta que le es incondicional a éste último. Todo ese grupo hará hasta lo imposible para descarrilarlo en sus aspiraciones, incluyendo garrote con su última cuenta pública y cosas por el estilo. Lo malo es que eso golpearía inevitablemente al propio PRI y el PAN crecería en sus posibilidades de triunfo.

            Y es que Dóger se enfrenta a dos poderosos personajes del marinismo que también aspiran a la nominación: Javier López Zavala y Mario Montero Serrano. Este dúo, aparte de tenérsela sentenciada a Dóger, comenzarán a ponerse zancadillas mutuamente, para también desechar al otro competidor fuerte.

            Por supuesto, el mejor posicionado de estos dos últimos políticos marinistas es Javier López Zavala. Se movió tanto en el interior del Estado durante el proceso electoral, primero como Secretario de Gobernación y luego como Promotor del Voto, que necesariamente es conocido por un buen sector de la población. Aunque eso no signifique necesariamente que haya gran intención de voto hacia él. Pero con todo, es el segundo mejor ubicado.

            Su gran problema es, paradójicamente, su ferviente marinismo, pues en una circunstancia en la que él no fuera el elegido por el Gobernador como su candidato, tendría que obedecer irremediablemente y sin chistar. Su otro problema es su origen chiapaneco, aunque eso importaría bien poco si él fuera el nominado tricolor.

            Aún con todo lo dicho, todo saben que aunque López Zavala goza de los afectos de Mario Marín, sólo hay uno que está por arriba en ese rubro: el hoy Secretario de Gobernación Mario Montero.

            Montero viene de una dolorosa derrota por el Senado de la República en 2006, aunque eso también le permite tener cierto nivel de conocimiento de la gente en todo el Estado. A la vista de cualquiera, Montero es mucho más prudente y calculador que el chiapaneco López Zavala, quien a veces pierde la calma en su obstinación por ser él y nadie más el candidato del Gobernador.

            Y si por afecto fuera, no hay duda que el elegido sería Mario Montero Serrano. Además, él tiene ahora todo el presupuesto y la estructura para operar sin problema alguno en todo el Estado. Con todo y la vacilada de reforma electoral.

            El siguiente en la línea de posibilidades es el Diputado federal Charbel Jorge Stefan Chidiac. Sumamente inteligente, ha sabido posicionarse muy bien en los ambientes del gobierno federal. Su gran problema es que en Puebla (capital e interior del Estado) es prácticamente desconocido (con excepción de alguna zona, obviamente, donde es Diputado). Le costará mucho trabajo posicionarse en el ánimo popular, quien lo ve, simplemente, como alguien totalmente lejano.

            Finalmente, hay dos personajes que, aunque han dicho repetidamente que no es su intención buscar la Gubernatura, a veces las circunstancias obligan a cambiar de parecer.

            El primero de ellos es el actual Rector de la BUAP, Enrique Agüera Ibáñez. Naturalmente conocido, poseería el mismo prestigio que en su momento tuvo Enrique Dóger: Candidato ciudadano-académico. Aunque tampoco es poblano (es de Veracruz), eso no le dificultaría en absoluto sus aspiraciones.

            Yo creo que Marín influiría para que él fuera el candidato solo en una emergencia verdadera (un mega pleito entre Zavala y Montero y, por supuesto, para cerrarle el paso a Dóger). Más bien, el destino de Agüera podría ser, quizás, la candidatura a la Presidencia Municipal capitalina. Puede ser.

            Y, finalmente y desde luego, la Presidenta Blanca Alcalá se convierte automáticamente en seria aspirante a la candidatura a la Gubernatura. Ella ha insistido que no busca eso e incluso firmó ante Notario que permanecería los tres años de su mandato al frente de Palacio Municipal.

            Pues sí. Pero, reitero, una cosa es lo que uno quiere y otra, a veces, lo que las circunstancias ameritan. Por supuesto, sería una muy buena candidata y, si logra una excelente gestión municipal, la aspirante a vencer por cualquier otro partido.

            ¿Quién sobrevivirá, pues, a la próxima batalla campal que se avecina? ¿Quién llegará a la recta final? ¿Quién será el estratega más sagaz, que irá eliminando rivales?

            Hagamos un ejercicio divertido de imaginación para la elección del 2010:

            ¿Ana Tere vs. Blanca Alcalá? ¡Oooops!

            ¿Moreno Valle vs. Dóger?  ¡Plop!

            ¿López Zavala vs. Ana Tere? ¿Moreno Valle vs. Montero?

            ¿Y si a Moreno Valle no lo dejaran en el PAN ni a Dóger en el PRI?

            ¿Se imagina una elección: López Zavala vs. Ana Tere vs. Moreno Valle vs. Enrique Dóger?

            Como podrá usted ver, hoy, cualquier posibilidad podría ocurrir (todavía puede anotarse cualquier otro).

            Ya iremos viendo el descarte.

            Como decíamos: Diversión asegurada.

 

jriverp@yahoo.com

www.beap.com.mx

About The Author

Related posts