Los cuestionamientos que han surgido alrededor del Consejo para el Desarrollo Industrial, Comercial y de Servicios de Puebla (CDICS), sólo vienen a reafirmar lo que durante años se ha dicho de la relación gobierno-sector privado: cuando hay intereses de pormedio se corrompen mutuamente, priva la falta de transparencia en la operación e información y velan los intereses de unos cuantos.
Instancias creadas a petición (capricho/presión) del sector privado, las terminan operando de manera directa o en su defecto influyen en ellas para que de cualquier forma resulten favorecidos sólo unos cuantos empresarios.
Ahora la situación es peor en la iniciativa privada poblana porque ni siquiera hay un liderazgo claro del sector. Hay varias cabezas que dirigen la orquesta a su propio ritmo y para su propio beneficio, individual o de grupo.
Casos hay muchos en Puebla, guardando la proporción del tipo de instancias creadas, objetivos y momentos en que fueron impulsadas, el resultado al final fue el mismo: se benefician unos cuantos, es un coto de poder y de presión frente al gobierno.
En el momento en que el gobernante en turno les retira sus canonjías o les cancela su organismo del sexenio, entonces sí recobran la memoria y la voz para señalar lo que se hizo bien o mal, lo que se dejó de hacer o decir.
Sólo por mencionar dos ejemplos: la Junta de Mejoramiento y el Consejo de Obra Pública. Ahora parece ocurrir lo mismo con el CDICS.
De una u otra forma quienes han integrado tales organismos son siempre los mismos. Es el mismo grupo, son las mismas cámaras o asociaciones, y en el mismo pequeño grupo son los únicos beneficiados.
Logran la obra pública, los recursos les llegan más rápido, al final también se vuelven en incondicionales del gobierno, aunque tras bambalinas estén en total y completo desacuerdo con quien está al frente de la administración estatal.
Siempre tienen el argumento correcto para explicar porqué no arrancó la obra a tiempo, o si lo hizo porqué no se terminó o incluso porqué resultó más cara de lo calculado en un inicio.
Las diversas cabezas que parecen dirigir hoy al sector privado son ejemplo de la falta de desarrollo, de crecimiento del propio sector.
No se pretende que resurja la iniciativa privada ultra combativa de hace años que, incluso, llevó al rompimiento con los gobernantes en turno cuando faltaban dos o tres años para que concluyeran su administración.
Lo cierto es que no hay un líder capaz de aglutinar a los organismos, de presentarlos como una fuerza real, como parte de la sociedad poblana.
Así como se critica al gobierno de su falta de compromiso, de respuesta a las necesidades de la sociedad y se le demanda “reforma estructural”, lo mismo se le puede aplicar a la iniciativa privada poblana.
Los organismos que integran el sector empresarial deben aplicar una reforma estructural, hacer autocrítica, para que sean capaces de responder a las demandas de quienes dicen representar, y que sean un verdadero interlocutor y crítico, a la vez, del gobierno, y no sean la pantalla que justifique lo que se hace o no en el sector público.
Gira por Alemania
A partir de la próxima semana empresarios y funcionarios de la Sedeco estarán en la Feria Internacional del Automóvil que se realizará en Frankfurt, Alemania, del 17 al 27 de este mes, y donde esperan concretar algunas inversiones para Puebla.
Las empresas Suidchiem y HUF (que ya operan en Puebla) están por ampliar sus instalaciones, y se pretende convencerlas que efectúen la inversión en esta entidad.
La firma química pretende introducir una nueva línea de producción y aún no decide si la construirá en Sudamérica o en México.
En cuanto a HUF en sus instalaciones en Chachapa, Puebla, realiza operaciones de servicio, básicamente, y ahora piensa ya fabricar chapas y llaves para los vehículos de SEAT, lo que significaría la generación de 400 empleos.
Además de las citas de negocios, la misión poblana asistirá al “Día de Cooperación México-Alemania”, que se verificará el 23 de septiembre y durante todo el día se abordará la situación que impera en México en la industria automotriz.
Entre las conferencias que se impartirán está la de “Perspectivas de la Industria Automotriz Mexicana”, por Francisco González, director para Europa de ProMéxico; “Industria y Gobierno, trabajando juntos para el futuro de la industria automotriz en Norteamérica”, presentada por Eduardo Solís, presidente de AMIA.
La que llama más la atención es la mesa redonda sobre “Competitividad en tiempos de crisis”, en la que participarán Thomas Karig, vicepresidente de Relaciones Corporativas de Volkswagen; Charles Visconti, presidente de Robert Bosch México, y Willi Ewers, vicepresidente de Desarrollo de negocios para Latinoamérica de Magna Internacional, entre otros.
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