18-11-2019 09:02:35 PM

De las falsas alarmas y los daños a la sociedad

Por Guillermo Alberto Hidalgo Vigueras

 

Es de la lamentarse todo el aumento delincuencial que sufre el país, y en lo particular, nuestra bella ciudad de Puebla, lo peor es que todo se debe a la ineptitud de quien gobierna el municipio, sus extrañas filias y fobias, y también por qué no decirlo, muchas veces por la irresponsabilidad social a la que estamos unidos todos.

Por una parte, la Presidenta Municipal, quien antes hincaba sus rodillas a otros intereses, ahora jura y perjura amor eterno con los esfuerzos del actual gobernador del Estado Miguel Ángel Barbosa y comenta (sorna), que desde antes de nacer ya estaba convencida de su liderazgo.

Esta vez, quiero referirme a las reales, tristes, desafortunadas y en otros casos, supuestas desapariciones de las muy respetables, mujeres, niñas y personas de la tercera edad en su mayoría de las veces, pues también se dan casos de lo mismo en el sexo masculino.

Y comento esto, pues ya se dio el tema en que los padres de familia o familiares ante la desaparición aparente de una hija o familiar, de inmediato acuden a las autoridades correspondientes, cosa que está bien realizada, pero sin ellos también tratar de checar si pueden o no localizar a la persona en comento, y en el peor de los casos solo para amenazar a sus hijos o hijas, o a los compañeros o compañeras de estos.

La situación es, que con cada acertamiento que, repito “está bien hecho” (pues para eso está la seguridad o los cuerpos de ésta) se destina un importante número de elementos a investigar todos y cada uno de los casos, mismos que se van presentando y al final ni siquiera sabemos en cual fue la razón de la supuesta o real desaparición, y no por una insana curiosidad o morbo, sino para saber la realidad de la situación y evitando así la creación de un ambiente de paranoia o inseguridad, en su caso inexistente o cien por ciento real.

De la misma, forma se evitaría el desgaste innecesario de los elementos y la desatención de los casos que en verdad se requieren dar seguimiento, salvando de esta manera muchas tal vez decenas de vidas de nuestros ciudadanos.

Y al final, como se ha visto últimamente, hasta con el ocultamiento de datos por los familiares de los desaparecidos, haciéndose pasar por grandes víctimas y haciendo caer, no sólo a las autoridades investigadoras, que al final conocerán la realidad, sino hasta los medios de comunicación que tratan de ayudar, en su afán de servicio a la ciudadanía, para que solo los familiares, como ya lo hemos mencionado, contesten con un simple “Agradecemos a los que nos ayudaron pero no podemos informar más, pues la autoridad correspondiente nos lo impide para no entorpecer nuestras investigaciones.

Dejando de esta forma, como ya lo comentamos con un sabor de paranoia que ya en mucho daña a nuestra comunidad, es cierto que la autoridad debe atender todas y cada una de las llamadas, y pienso o quiero pensar que lo hace, pero también es cierto, como desde hace meses lo hemos comentado en diversos medios, que debemos de tener valor cívico y responsabilidad social para de una u otra manera colaborar con nuestras autoridades y nuestros conciudadanos a que no crezca este sentimiento de inseguridad, que ya gracias a la ineptitud de las autoridades municipales es una realidad.

 

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