14-11-2019 10:37:45 AM

De castigos divinos y cosas peores

Por Rodolfo Rivera Pacheco

 

La semana pasada quedará en la memoria de los poblanos por la expresión dentro de un discurso del Gobernador Miguel Barbosa, de que “en 2018 gané la elección, nos la robaron, pero Dios los castigo”.

Y ardió Troya.

Que yo recuerde, nunca una frase de un político había causado tanto revuelo, comentarios negativos y ataques (quién sabe si el “es mi voz pero no soy yo” de Mario Marín o el famoso “título” del “Gober precioso” que le dio al mismo político, el empresario Kamel Nacif). El miércoles 10 de octubre, fecha en que fue pronunciada durante su intervención en el Informe de la Presidenta Municipal de Huejotzingo, la frase fue difundida a saciedad en videos que se convirtieron en trending topic varias horas en redes sociales.

Y yo, siempre atento a los designios divinos, quiero hacer algunos comentarios y puntualizar algunas cosas que se les olvidaron a los cientos de críticos, periodistas y miembros de partidos políticos opositores a Miguel Barbosa y desde luego a su partido MORENA.

  1. El sentido de la frase, como parte de un discurso, NO es falso. Efectivamente, en 2018 SÍ HUBO un terrible fraude electoral del que todos fuimos testigos. Los del BEAP lo hemos dicho hasta el cansancio y siempre nos hemos sostenido, aún en las horas más complicadas. Que el 90% de los periodistas de Puebla no lo hayan dicho NO significa que no haya existido. El autor intelectual aún estaba vivo y la enorme mayoría de periodistas y políticos le tenían pavor y jamás decían (en público) algo que fuera a molestar al autoritario que controlaba la vida política del Estado. Apenas ahora, bien muerto, se atreven a decirle autoritario, pragmático (Mario Riestra y otros olvidadizos) y ante las serias acusaciones que hay contra los numerosos actos de corrupción y desvíos de recursos en su gestión, muchos mejor se han escondido, otros emprendieron la graciosa huida y algunos más, mejor guardan silencio o ya hasta se volvieron admiradores del nuevo gobierno.

Por lo tanto, que Barbosa exprese que en 2018 “le robaron la elección” NO es algo falso. De hecho lo ha venido diciendo cientos de veces después de aquel terrible 2 de julio de 2018. Lo que causó tanta molestia en sus detractores es haber citado el “castigo divino”, y todos lo relacionaron con la trágica muerte de Rafael Moreno Valle y su esposa Martha Ericka Alonso.

  1. La frase quizás no sea tan afortunada (porque en el helicóptero caído no solo iban los políticos, también tres personas que poco o nada tenían que ver con política partidista), si es que efectivamente se refería a la pareja de políticos, aunque en ningún momento del discurso los citó por su nombre. Probablemente no sea oportuna por el tema de la reconciliación que el propio Gobernador ha mencionado varias veces desde que tomó posesión. Pero repito, el contexto del discurso era para afirmar un hecho real que hoy todos parecen haber olvidado.

Sigo sin entender por qué los cientos de miles de ciudadanos que votaron por Martha Ericka Alonso, ya NO salieron en 2019 a votar por el candidato panista. ¿Pues no que estaban muy dolidos? Cuando un candidato o gobernante muere trágica e inesperadamente, sus simpatizantes salen a votar en masa por el recuerdo al desaparecido. Es el voto del sentimiento de pérdida que se ha dado mucho en todo el mundo. Pero en Puebla desaparecieron (los votantes). Raro ¿no?

  1. Pero lo que fastidió a los periodistas nacionales y políticos de todos los partidos es la alusión a que el accidente (hasta hoy eso) en el que murieron RMV y MEAH ocurrió porque “Dios los castigó”. Ahí vino la avalancha de críticos y malquerientes de Barbosa. Y en verdad creo que exageran un poco.

Conozco a políticos de todos los partidos y cuando están en el poder insultan, maldicen y hasta blasfeman. El propio Moreno Valle era famoso (todos lo sabemos, para qué fingen demencia) por las groserías cotidianas que profería a sus colaboradores, hombres o mujeres, cuando algo se salía de lo que él ordenaba. Ahora resulta que tienen la “piel delgadita” (frase hecha famosa por un PANISTA poblano, Luis Paredes Moctezuma, justamente reclamando a sus colegas políticos el no aguantar palabras o hechos por ser hipócritas) y les molesta que un Gobernador aluda a Dios por lo que pasó el 24 de diciembre de 2018.

  1. Pero lo más hipócrita de los sensibles panistas y críticos antibarbosositas. Durante MESES (mucho, mucho, mucho antes del discurso de la semana pasada, no se hagan) han inundado todas las redes sociales con insultos al hoy Gobernador, burlas sobre su físico, sobre su estado de salud, sobre su discapacidad por traer una prótesis en una pierna, sobre sus expresiones o mirada (por la Diabetes que tiene… al igual que 50% de mexicanos).

Le han puesto apodos, sobrenombres, caricaturas. Le han hecho memes. Bueno en un video se escucha hablar a otros políticos de mejor de plano inyectarle miel para asesinarlo.

La dirigente del PAN en Puebla le dijo “sapo” en su cuenta de twitter hace algunos meses (y jamás he escuchado una disculpa) y ahora le grita que es una “bajeza” su frase y ayer le dice que tiene “soberbia infinita”. Claro, ya no le dijo ningún apodo. Olvidadiza.

Y ahora todos esos se espantan, se indignan, se ofenden por la alusión divina en un discurso encendido.

Vicente Fox lo llamó “malnacido” (el mismo que se refirió un día a las mujeres como “lavadoras de dos patas” o dijo que en Estados Unidos hay trabajos “que ni los negros quieren hacer”). Calderón, “sinvergüenza” (el mismo que se indigna porque muchos hacen escarnio de su supuesto o real gusto por el alcohol). Los líderes panistas nacionales lo aborrecen y le han proferido cualquier cantidad de calificativos y también exigen que pida “disculpas públicas”.

Pero no escuche tal vehemencia en la petición de una disculpa cuando Rafael Moreno Valle logró mediante su absurda “Ley Bala” que su impreparada policía asesinara a un niño de 10 años en Chalchihuapan. Nunca escuche que exigieran una disculpa no pública, sino a la pobre madre del chamaco, que peregrinó día y noche para que hubiera justicia para su hijo.

Y de los ofendidos periodistas nacionales mejor ni hablar. Todos los días se burlan, atacan, ponen calificativos y hasta mientan madres (Ricardo Aleman lo hace a menudo) a quienes quieren exhibir. Algunos se mofan cotidianamente del físico, de las expresiones, de lo que dicen o dejan de decir los políticos (Brozo, Esteban Arce, Videgaray y demás fauna). Pero ahora se indignan por una frase que ni siquiera lleva nombres ni apellidos. Y que como él mismo ya dijo también, todos usan coloquialmente (todos nos hemos burlado de algún amigo, pariente o simplemente interlocutor, cuando le queremos reclamar algo que hizo, diciéndole “Diosito te va a castigar”, no se hagan, repito).

  1. Pero es que la dice (la frase de marras) siendo Gobernador y debe “respetar” a los fallecidos. Reitero, RMV no solía respetar mucho a quienes no concordaban con él. Desató persecuciones contra opositores y periodistas de una y mil formas, todos lo recordamos y muchos lo padecimos, no tengan tan mala memoria.

Pero además, ese prurito hipócrita que todos tienen de “no hablar de quien ya no está” es absurdo y realmente incoherente. Efectivamente, Rafael Moreno Valle y su esposa ya no existen, pero eso no quiere decir que no podamos hablar de todo el daño patrimonial que le hicieron a Puebla.  Entonces, como ya no viven… ¿no podemos hablar de las tropelías que hicieron Álvaro Obregón, Benito Juárez, Al Capone u Osama Bin  Laden? ¿“Pobres, hay que dejarlos descansar”?

  1. Finalmente, otros más se indignaron que Barbosa haya “citado a Dios” en un discurso público, pues “vivimos en un Estado laico” y eso no debe ocurrir y bla bla bla. Yo solo les recuerdo a esos olvidadizos, que todos los días cantamos oficialmente un Himno Nacional que hace referencia a Dios, a arcángeles divinos y a una bola de referencias que nada tienen que ver con el laicismo. Y lo cantan emocionados y solemnes (sobre todo cuando juga nuestra terrible selección nacional de fútbol).
  2. Yo critico a los políticos no por sus discursos, sino por sus incongruencias, por su falta de obras y hechos tangibles de gobierno y desde luego por su corrupción o desvío de dinero público. No me rasgo las vestiduras por una frase de un discurso.

Y desde luego entiendo que los opositores a Barbosa y a MORENA en Puebla seguirán criticando, atacando, denostando y burlándose de todo lo que haga, diga o deje de hacer. También es lógico y normal. Nomás aguántense cuando él los cite en alguna otra frase teológica o bíblica.

Ahora si… ¡crucifíquenme!

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