31-07-2021 01:04:47 AM

Y la mafia? quiere más (I)

melquiadesEl grupo que controla la Dirección de Seguridad Vial estatal puja con todo para que el patético Jesús Morales Rodríguez, actual titular de la corporación, se integre a la administración de Blanca Alcalá como Secretario de Seguridad Pública y Tránsito municipal.

La solicitud llegó a través del propio ex gobernador de Puebla, Melquíades Morales Flores, quien ve en su sobrino la cuota ideal de presencia de grupo que se requiere para mantener vivo al hoy decaído melquiadismo poblano.

Si bien la petición llegó a través de Melquíades, es Chucho, padre del terrible funcionario marinista, quien ve en su cachorro una posición importante para ir tejiendo una serie de relaciones políticas y económicas que le permiten aspirar a la candidatura del PRI al gobierno estatal.

Sin embargo, el amor familiar les impide ver a los Morales Flores, lo que a todas luces es evidente: la corporación a cargo de “Chuchito” se ha convertido en un auténtico foco rojo para el gobierno de Puebla en lo que a corrupción y negocios personales realizados al amparo del poder se refiere.

Sí, son negocios millonarios que benefician a una elite muy selecta, al parecer intocable y dispuesta a todo con tal de mantener y explotar al máximo los privilegios que conlleva el pertenecer a la dorada burocracia poblana.

Un ejemplo contundente del tipo de servidor público que es Morales Rodríguez es el caso de Humberto Alan Ibarra Meza, el famoso “Mata-Valets”, aliado incondicional y cómplice de Chuchito.

Más allá del cobarde asesinato, ampliamente analizado y discutido por meses en Puebla, Ibarra Meza, a pesar de su edad, es un ejemplo de las prácticas más vetustas, atrasadas, retrogradas y sucias en las que puede caer un funcionario público.

Al interior de la Secretaría de Seguridad Vial estatal, además de subdirector, asumía funciones de un supervisor general, puesto que ni siquiera existe en el organigrama de la dependencia, pero que le redituaba jugosas ganancias al mantener el control  absoluto de varias delegaciones al interior del estado.

Este supuestamente autodesignado puesto al interior de la corporación le permitía a Ibarra Meza el control de diez motos y diez patrullas por turno, exigiéndole a cada uno de los elementos asignados a estos vehículos  una cuota diaria de mil pesos lo que generaba ingresos adicionales de cerca de 40 mil pesos diarios, seguramente para compartir.

Pero además, Ibarra Meza implementó en la corporación un novedoso esquema de “veladas” para designar patrullas que por obligación tenían que detener entre 10 y 15 automovilistas por turno en vialidades tradicionalmente transitadas por los noctámbulos como el Periférico, el Boulevard Forjadores y la Recta a Cholula.

Esta chamba extra reportaba ingresos de cerca de 45 mil pesos

Pero eso no es todo.

La colocación de cuates de Ibarra en puestos estratégicos de la corporación es también un asunto clave para entender el tamaño del negocio.

Por ejemplo, Ibarra Meza intercedió para que se designara a Jorge Osorno como titular del departamento de Peritos de la Dirección de Seguridad Vial estatal.

Osorno era el encargado de los accesos a las oficinas de la SCT y ahora, su tarea principal es reportarles a sus superiores una cuota diaria por concepto de accidentes de 10 mil pesos.

Nada más.

Armando Alvarado, subdirector de delegaciones de la dependencia es clave también en la operación de esta muy rentable red de complicidades.

Este individuo se encarga del cobro de cuotas a los delegados que recientemente han sido nombrados al interior de la corporación: 50 mil pesos por el nombramiento y cuotas de entre 5 y 10 mil pesos mensuales dependiendo de lo rentable de la delegación que se opere.

En otros casos, la “aportación” es de la nómina complementaria, mejor conocida como compensación.

Alvarado también pide a los elementos cantidades que van de los mil a los 2 mil pesos por autorizar cambios de adscripción de delegaciones, dependiendo también de lo rentable de la misma.

Además, al personal operativo que se quiera ir comisionado a la Dirección de Tránsito del municipio de Puebla, Armando Alvarado les cobra 5 mil pesos a los agentes de a pie y 10 mil a los motociclistas y patrulleros.

La protección a transportistas de gremios considerados como de alto riesgo es fundamental también en los ingresos ilícitos que obtiene esta dependencia.

De eso se encarga el Comandante Manuel Martínez Paz, secretario particular del director de la dependencia, Jesús Morales Flores.

Refresqueros, gaseros  y materialistas, entre otros, le reportan a la corporación ingresos del orden de los 30 mil pesos mensuales para no ser molestados en su tránsito por la siempre complicada red de carreteras estatales.

Pero eso no es todo, lo mejor viene al final.

Una parte fundamental del negocio es el control del corralón.

Esto convierte a seguridad vial estatal una verdadera mina de oro.

Y es que el titular del corralón desde hace ya 8 años, el Comandante Gabriel Vega, por cierto incondicional de Martínez Paz, es el responsable de desvalijar autos que no son reclamados con prontitud por sus desafortunados dueños para vender las piezas en el mercado negro de autopartes que opera e a través de los establecimientos de la 46 Poniente.

En algunos casos, se vendieron también unidades completas que ingresaron al corralón y que llevaban mucho tiempo ahí.

Ahora bien ¿nadie sabe de esto?

¿Y el general Ayón?

Pues feliz.

Pero más arriba ¿quién protege a Jesús Morales Flores y sus secuaces?

¿De qué tamaño es el negocio y de que jerarquía sus protectores que a pesar del asesinato del Valet lo mantienen en su cargo?

Y es que la responsabilidad de este crimen trasciende al autor material.

Morales Rodríguez intentó rescatar dos veces a Ibarra Meza a pesar de que su cuate había cometido un salvaje asesinato a sangre fría.

Se ha comprobado que estaba con él en el momento de los hechos.

Se ha demostrado que el arma utilizada para el crimen estaba asignada a él.

Pero nadie hace nada.

Ahora lo quieren premiar dándole la responsabilidad de encargarse de la seguridad pública en el municipio más importante del estado.

¿Se imagina?

Mañana, la segunda parte, se vale vomitar.

 

latempestad@statuspuebla.com.mx

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