De lo trágico a la cómico

Por Alejandro Mondragón

 

En política, todo lo que gana uno, lo pierde el otro. No existe sustituto para la victoria y se acentúa la excepción de la regla: lo que parece, no es.

 

El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación resolvió darle validez a la elección en Puebla y ratificar la calificación de Martha Érika Alonso como la primera mujer gobernadora en la entidad.

 

Los sesudos analistas y columnistas que jamás le atinaron a la fecha del fallo y mucho menos al resultado, ahora ofrecerán las más sofisticadas teorías de la conspiración para justificar sus yerros y gazapos.

 

Se lo dijimos aquí, hay que aprender de la historia o como razonara el periodista Valentín Varillas: en los medios necesitamos más historiadores que adivinos.

 

Las similitudes del caso Puebla con el asunto Mario Marín vs Lydia Cacho, confirmaron que la vox populi se contrapone a la verdad jurídica. La carga de la prueba (posiblemente ocurrió alteración en la paquetería electoral dentro de la bodega porque ingresaron personas sin nada en las manos y salieron con bolsas) y el valor del voto recontado por los propios magistrados, bastaron para perfilar una pragmática resolución, alejada de cualquier acto de fe.

 

Más de seis días circuló en todos los medios el dictamen que planteaba la anulación de la elección en Puebla y los protagonistas reaccionaron a su estilo.

 

 

Martha Érika Alonso se puso a chingarle en reuniones con poderes fácticos de la Ciudad de México, encuentros con la militancia, reclamó audiencia en el TEPJF y no dejó de subir y bajar por todos lados para defender su triunfo.

 

Sus seguidores quedaron apanicados, en espera de una señal divina.

 

Enfrente, los de Morena, unos destaparon la botella de champagne, otros pensaron que tenían ya el billete ganador y se fueron endeudar: compraron nueva casa, un coche de lujo y amenazaron con perseguir 6 años a sus adversarios.

 

Empezaron a promoverse como gobernadores interinos.

 

El candidato Luis Miguel Barbosa se la pasó rascándose los huevos la mayor parte del tiempo, en la menor realizó llamadas telefónicas a medios radiofónicos nacionales y siempre confiado en lo que le aseguraban Yeidkol Polenvsky y su abogado Horacio Duarte: AMLO ya operó.

 

Lo engañaron.

 

Y lo peor: con el dictamen a su favor, los morenistas no dejaron de presumir la transparencia, independencia y honestidad del TEPJF, después de la votación no se cansaron de llamar corruptos a los magistrados que fallaron en su contra.

 

La tragedia morenista acabó en comedia, luego de que el presidente de la Mesa Directiva del Congreso local, José Juan Espinosa, advirtió en la red social de tuiter que tras el fallo adverso se pediría al Senado la desaparición de poderes en Puebla.

 

Se le olvidó que él forma para de uno de sus poderes; es decir, también pidió su desaparición.

 

La primera morenista en reconocer a Martha Érika Alonso fue la alcaldesa de Puebla, Claudia Rivera, quien le ofreció trabajar conjuntamente.

 

Serán dos mujeres las que gobiernen, una el Estado, otra la Ciudad, nada más que no me imagino a la gobernadora vestida de Catrina y mucho menos haciéndole de cantante.

 

LA NECIA, CONJURADA

Vaya malestar genera en los radioescuchas del programa “La Conjura de Los Necios” en RadioBUAP, la presencia histriónica de la protegida dogerista, Anamí Velasco Herrera.

 

Interrumpe, no deja hablar a otros conductores y lo peor, recurre a desplantes y gritos que, según correo electrónico con los respectivos audios, propina.

 

Mientras el coordinador de Radio BUAP siga siendo Ricardo Cartas Figueroa, poco se podrá hacer.

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