29-10-2026 03:45:21 PM

Que digan que viví en tiempos de Cuauhtémoc Cárdenas

Por Enrique Aquino

 

Hay hombres que cambian la historia, que no piensan en años, sino en épocas. Hombres que entienden que las grandes transformaciones no se construyen para el presente, sino para las generaciones que vendrán.

Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano fue uno de ellos.

En 1987 desafió al viejo sistema político y, en 1988, encabezó una lucha que despertó la esperanza de millones de mexicanos. Su movimiento sacudió las estructuras del poder y abrió una nueva página en la historia democrática de México.

No necesitó ocupar la Presidencia para convertirse en uno de los hombres fundamentales de la transformación política del país. Su legado está en la conciencia de quienes creyeron que México podía ser distinto, en las luchas que inspiró y en los caminos que abrió para quienes vinieron después.

Hoy, su partida nos recuerda que la grandeza de un hombre no se mide por los años que vive, sino por la huella que deja en su pueblo. Hay vidas que terminan, pero cuyo significado permanece mucho más allá de su tiempo.

Los hombres vienen y van como el trigo en el invierno, pero estos nombres jamás morirán. Que digan que viví en tiempos de Cuauhtémoc Cárdenas, cuando un hombre se atrevió a desafiar al poder y ayudó a cambiar el destino de una nación.

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