23-04-2021 10:17:30 AM

Aprender de la historia

Por Alejandro Mondragón

 

Hasta que resultaron insostenibles los descarados fraudes electorales en el país, los gobernadores empezaron a perder los comicios intermedios en Puebla.

 

Fue una tónica con sus matices. Por ejemplo, Manuel Bartlett salió derrotado en el proceso local de 1995 ante el PAN, pero dos años después se llevó el carro completo en el federal.

 

Melquiades Morales también perdió en el 2002 con el PAN, incluyendo la capital del estado, aunque después se repuso.

 

Mario Marín logró ganar su elección intermedia, incluso la federal, pero fue arrasado en su sucesión por la gubernatura, además de que el PRI se quedó sin la alcaldía y mayoría legislativa.

 

Rafael Moreno Valle también se llevó los comicios intermedios del 2013, pero en las elecciones federales del 2015 salió derrotado ante el PRI.

En esos sexenios, no se habían homologado los procesos local y federal, lo que para este 2021 ya ocurre. Es decir, todo se vota en un solo proceso.

 

¿Qué va a ocurrir en este primer ejercicio donde se eligen por vez primera, en un proceso intermedio, a autoridades locales y federales?

 

¿Cuál será el comportamiento del electorado? ¿Votarán todo por una sola marca o existirá el llamado sufragio diferenciado?

 

De acuerdo con lo que indica la historia tendría que darse un voto generalizado por alguna de las alianzas, peeeeero conforme se observan los saldos de las definiciones internas de los partidos puede ocurrir ese sufragio diferenciado.

 

Los perdedores/as terminarán por no sumarse del todo, porque saben que si sus adversarios/as se imponen ellos/as resultarán los primeros perseguidos.

 

Las dirigencias de los partidos ofrecieron democracia, abrir sus procesos y someter los conflictos al régimen de las encuestas, pero ocurrió lo contrario: dedazo, cerrazón e imposición.

 

Que al rato no anden berreando.

 

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