26-11-2020 09:47:07 AM

Proyecto para lavar

Por Alejandro Mondragón

 

El litigio iniciado por el gobierno de Luis Miguel Barbosa para recuperar el predio regalado desde el sexenio de Melquiades Morales al Consejo Coordinador Empresarial, exhibirá que el sector privado sólo hace negocios de saliva.

 

El nuevo estilo de vida de los negocios en Puebla con My Residence pasó de sueño a pesadilla, pues hubo especulación con la tierra y lavado de dinero.

 

Sólo quedó el hoyo en una extensión de 67 mil metros cuadrados, mientras los patrones, eso sí, andan más en la grilla contra la 4T.

 

Todas las calamidades se conjuntaron en ese maldito terreno donado en 2004 por el entonces gobernador Melquiades Morales Flores y partido a la mitad por el ex mandatario Rafael Moreno Valle.

 

Los inversionistas virtualmente se retiraron del proyecto que se supone “presupuestó indebidamente la corrida financiera”. Requería en 2015 una capitalización de 90 millones de dólares, pero para el 2020 cuesta el triple.

 

Lo cierto es que la obra que se encuentra paralizada, después de la colocación de la primera piedra por parte del entonces gobernador Rafael Moreno Valle, quien presumió esa inversión como parte del desarrollo de la Puebla.

El abandono del proyecto My Residence hay que atribuirlo a un hecho incuestionable: la presencia de capital proveniente del lavado de dinero.

 

Blueicon Technology, S.A. de C.V. pertenece a una red de 12 empresas vinculadas a un esquema de lavado de dinero producto del narcotráfico, según investigaciones de la PGR y la SHCP, cuyos principales accionistas son Javier de Lope Francés y Adolfo Ernesto Hernández Martínez.

 

De acuerdo con la indagatoria C.I./PGR/UEAF/0001/2015-04, ambos personajes “comenzaron en 2011 una inaudita expansión en el ramo de la construcción en la zona más exclusiva de la Angelópolis, localizada en el municipio de San Andrés Cholula.

 

Según las investigaciones de la PGR y de la SHCP que iniciaron en enero de 2015, los implicados han realizado operaciones con dinero sucio, “utilizando instituciones del sistema financiero con el objeto de ocultar el origen y el destino de dichos recursos ilícitos, además de buscar darles una apariencia de legitimidad”.

 

SE RETIRÓ LA CADENA HOTELERA GRAN HYATT

 

El arranque de la obra fue complicado debido a que los empresarios se quejaron por intentos de extorsión de parte de funcionarios municipales, documentados en este espacio hace unos meses.

 

El proyecto tendría como hotel ancla al Gran Hyatt, el cual se retiró semanas después. No quiso saber nada, menos traer su concepto que opera en Washington, San Antonio, Nueva York o Dubai.

 

My Residence se compondría de 3 torres de 18, 20 y 22 pisos de suites, además de 2 niveles de área comercial y un tercer nivel destinado a oficinas corporativas. El desarrollo generaría 2,452 empleos directos e indirectos en su construcción y 250 empleos una vez en funcionamiento.

 

Contaría con terrazas, jardines, 3 estacionamientos subterráneos para 702 vehículos, helipuerto y un diseño arquitectónico moderno.

 

My Residence albergaría en su segundo nivel, las nuevas oficinas del Consejo Coordinador Empresarial de Puebla en una superficie de 2,000 metros cuadrados.

 

Nadie quiso meterle 180 millones de dólares, a un proyecto bajo la sospecha de lavado de dinero.

 

Está muerto.

 

Dios se apiade de su alma, porque de sus promotores se encargará ya la Unidad de Inteligencia Financiera.

 

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