26-02-2020 12:12:02 AM

Despotismo en la Contraloría estatal

Por Valentín Varillas

 

Durante buena parte del siglo XVII, varios monarcas europeos ensayaron el Despotismo Ilustrado como eficaz método para afianzar su poder.

A través de una muy convenenciera interpretación de los postulados de la Ilustración, pudieron suprimir de tajo la libertad política en sus reinos, eliminando de paso también, cualquier oposición a sus mandatos.

Pues resulta que en la Secretaría de la Función Pública estatal, su titular, Laura Olivia Villaseñor Robles, ha decidido implementar un estilo de despotismo básico, muy elemental, vamos, peor que Región 4, para llevar las riendas de la dependencia.

Existe un absoluto desprecio a la dignidad humana, que se refleja en insultos, vejaciones, malos tratos y todo tipo de abusos.

Quienes tienen que enfrentar el calvario de laborar ahí, han pedido a gritos ayuda, han tocado toda clase de puertas y recurrido a varios interlocutores, sin que hasta el momento hayan sido escuchados.

El tema no es menor.

El abuso en el ejercicio de la autoridad, fue una de las características principales del morenovallismo y se daba con una preocupante frecuencia al interior de prácticamente todas las dependencias.

Fue el sello de la casa.

Y cómo no, si el entonces gobernador ponía el ejemplo con el penoso trato que le daba a sus secretarios.

Ellos hacían lo mismo con sus subsecretarios, que a su vez humillaban a quienes estaban a su cargo.

Sin embargo, ahora se supone que todo es diferente.

El gobernador Barbosa lo dejó muy claro en su discurso de toma de protesta, cuando prometió “quitarle lo fanfarrón al gobierno”.

Tal vez, como en ese momento todavía no era parte del servicio público poblano, la secretaria Villaseñor no supo, o nadie le platicó del compromiso hecho por el jefe del ejecutivo estatal.

Si la ve por ahí, hágale el favor de comentarle.

Pero además, hace algunas semanas, el gobierno poblano en su página de internet dio a conocer los Lineamientos de Actuación de los Servidores Públicos, en donde hace mucho énfasis en conceptos como “trato de calidad”, “respeto”, “empatía”, “calidez”, “tolerancia”, cualidades completamente ausentes en el trato que Laura Olivia Villaseñor Robles le da a sus subordinados.

También ha llamado la atención el absoluto desprecio que la secretaria ha manifestado por todo lo poblano.

Ha privilegiado a foráneos en la conformación de su círculo de más confianza, argumentando que en el estado no existen perfiles con la capacidad suficiente para desempeñar con profesionalismo, honestidad, eficiencia y eficacia el trabajo que ella requiere.

Por cierto, desde su llegada a la dependencia, existe un atraso importante en expedientes fundamentales, muy importantes para que tenga éxito aquel ajuste de cuentas con el pasado prometido por el hoy gobernador.

¿Serán las cercanas ligas que tiene Villaseñor Robles, con personajes clave de administraciones estatales panistas, la razón de semejante tortuguismo?

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