07-12-2019 08:09:21 AM

Los Tiburones del morenovallismo

Por Alejandro Mondragón

 

Los principales beneficiarios de la riqueza sexenal morenovallista fueron dos personajes: Carlos Hank Rhon y David Peñaloza Alanís.

 

Durante su discurso de toma de posesión como gobernador de Puebla, el 1 de febrero del 2011, Rafael Moreno Valle fue muy claro en advertir que en su mandato no habría “ricos de fin de sexenio”.

 

La revista Forbes lo desmiente, pues 2 de los empresarios consentidos por su administración figuran en la codiciada lista de los más ricos del mundo.

 

Fue hasta el último año de la gestión del panista que aparecieron dentro de la relación de empresarios mexicanos con mayor fortuna en todo el planeta.

 

Tuvieron un periodo morenovallista para lograrlo.

Entre 2017 y 2018 aumentaron en 100 millones de dólares su fortuna, luego de las jugosas ganancias que obtuvieron, entre otras cosas, por ser los reales dueños de Puebla.

 

Datos oficiales del Banco Nacional de Obras y Servicios exhiben que las firmas donde participaron Hank y Peñaloza ganaron obras y concesiones por 26 mil 212 millones de pesos en Puebla, durante el sexenio morenovallista.

 

Tal cantidad representó 34 por ciento del presupuesto estatal, fue seis veces más del gasto que ejerce la capital poblana y cuatro veces lo que maneja en subsidios anuales la BUAP.

 

Hank y Peñaloza figuran hoy en la lista de Forbes como los multimillonarios de México. El primero con una fortuna de 2 mil millones de dólares y el segundo con mil 300 millones de dólares.

 

Para la ejecución del Museo Internacional Barroco (MIB), el gobierno federal destinó un presupuesto por 1 mil 743 millones de pesos, cantidad que representa el 23.8 por ciento del costo total del proyecto, el cual asciende a 7 mil 300 millones.

 

El MIB, que se construyó en el Ecoparque Metropolitano, tuvo un costo final de 7 mil 300 millones de pesos, los cuales se pagan a la empresa La Peninsular Compañía Constructora, de Carlos Hank, por un periodo de 23 años, por la construcción, operación y mantenimiento del inmueble.

 

Y con 5 mil 500 millones de pesos Banobras financió el proyecto del segundo piso de la autopista México-Puebla, obra magna que construyeron Pinfra de Peñaloza y OHL con su subsidiaria mexicana Constructora de Proyectos Viales de México, la cual lleva en consorcio a La Peninsular, empresa del Grupo Hermes, de Hank. Negocio redondo.

 

EL CAPITAL PEÑISTA

El 24 de mayo de 2006, se fundó la empresa Eolo Plus para la renta y venta de aeronaves privadas en sociedad con David Peñaloza, Higa de Armando Hinojosa Cantú y Grupo Hermes de los Hank. Ellos monopolizan el mercado de los helicópteros Agusta.

 

Siguiendo la línea del dinero, Grupo Hermes -donde tienen capital conjunto Hank e Hinojosa, y por la vía de Interacciones financian proyectos de Peñaloza- es el eslabón que une las ligas financieras del Grupo Atlacomulco.

 

Interacciones que pertenece a Grupo Hermes operó una línea de crédito del gobierno de Puebla por 3 mil 252 millones de pesos con vencimiento al 2033, la cual fue renegociada con Bancomer.

 

Hermes maneja el fideicomiso bancario de Agua de México por 3 mil 800 millones de pesos a cambio del cobro del servicio de agua potable en Puebla por los próximos 30 años.

 

El Soapap fue privatizado a favor del Grupo Atlacomulco.

 

Grupo Concesionario de México (Pinfra-Opervite), de David Peñaloza, ganó la concesión de la red de carreteras en Puebla por 2 mil 500 millones de pesos para explotarla por 30 años y contó con la complicidad de La Peninsular en la licitación y el respaldo en la colocación bursátil por la vía de Interacciones.

 

El proyecto más jugoso es el segundo piso de la autopista México-Puebla, pues representó una inversión de 10 mil 500 millones de pesos.

 

La operación de estas inversiones en los fideicomisos y concesiones a Hank y Peñaloza es lo que en realidad esta en riesgo con la Cuarta Transformación.

 

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