09-12-2019 03:43:34 PM

Costa Rica y Puebla

 

Por César Musalem Jop

 

1.- La Sierra Norte nuestra Matria: Puebla, abarca sesenta y tres municipios: Francisco Z. Mena, Pantepec, Venustiano Carranza, Jalpan, Tlaxco, Zihuateutla, Xicotepec, Tlacuilotepec, Pahuatlán, Honey, Naupan, Juan Galindo, Tlaola, Chiconcuautla, Huauchinango, Ahuazotepec, Jopala, Olintla, Huehuetla, Hermenegildo Galeana, San Felipe Tepatlán, Tlapacoya, Caxhuacan, Ixtepec, Hueytlalpan, Coatepec, Camocuautla, Amixtlán, Tepango de Rodríguez, Ahuacatlán, Ahuazotepec, Tepetzintla, Zacatlán, Zapotitlán de Méndez, Zongozotla, Huitzilán de Serdán, Cuautempan, Xochiapulco, Tetela de Ocampo, Aquixtla, Chignahuapan, Ixtacamaxtitlan, Cuetzalan, Tuzamapan, Jonotla, Ignacio Allende, Zoquiapan, Nauzontla, Xochitlán de Vicente Suárez, Zacapoaxtla, Zautla, Cuyoaco, Tenampulco, Ayotoxco de Guerrero, Acateno, Hueytamalco, Teziutlán, Chignautla, Xiutetelco, Hueyapan, Yaonahuac, Teteles de Avila Castillo, y Zaragoza.

1.1.- En ellos podemos sentir y gozar en forma privilegiada tres climas: Frío, templado, y caliente.

1.2.- Este trío climático permite abundantes cosechas: de todo lo que ahí se siembra hay producción de: Café, en sus diversas variedades y calidades, ganadería vacuna, lanar, y una diversidad de frutos regionales de pie y de media montaña.  Y sobre todas las cosas una naturaleza exhuberante y codiciosa de espacios que la hace propicia para el turismo ecológico de primer mundo, aquel donde se vive entre, por y para la naturaleza.

1.3.- Viajando por Costa Rica hace años gracias a RED-E-MUN (fundada por Honorio Isidro Ojeda Lara – ya difunto), y con recursos de agencias internacionales, coincidimos después de varias jornadas de intenso trabajo por el interior de ese hermano país, que teníamos (así; obligadamente) que analizar el modelo costarricense de la industria sin chimeneas cuyos ingresos son de  más de dos mil millones de dólares anuales que multiplicados  por veinte son mucha lana.

Con ofertas como las siguientes:

O.1.- Visita al volcán Poás.  Llega Usted de la capital del país al sitio a visitar en cuarenta minutos.

Paga Usted 28 dólares, y ascendiendo unos dos mil metros por una calzada de gran belleza llega al mirador que le permitirá admirar (si hay buen tiempo) el cono volcánico de un kilómetro de diámetro. Cuando descienda encontrará en el área dos pequeñas tiendas de alimentos, bebidas, y joyas de material orgánico a precios justi-preciados.

O.2.- Visita a la selva tropical húmeda.  Desplazándose a dos horas de San José, llega Usted al pie del sitio a visitar.  Cuesta cincuenta y cuatro dólares por persona un viaje horizontal de una hora de ida a treinta metros de altura y otra de regreso a quince metros, sentado en un carrito aéreo sostenido por cables de acero, donde dos biólogos le explicarán acuciosamente todo lo que su vista atenta abarque.

Vale mencionar que hace años un director de turismo, por cierto del D.F., y muy viajado opinó sobre la posibilidad de convertir el territorio del Popo Ixtacihuatl en un venero de dinero para el estado gracias al usufructo turístico de los dos colosos.

Las burlas de la poblanidad lo obligaron a renunciar.

La Secretaria del Ramo Ramo fresca y reluciente, nos ¿encaminará o entenderá? Que el turismo poblano abarca todo el estado y no solo el zócalo como hasta ahora vemos.

NUESTRA CASA.- Juan A. Ortega Medina también afirma:  “El barroco era de todos y para todos: Hispánico e imperial.  Fue de la aristocracia y del pueblo, un arte, un fin, que unificaba las diferencias y que permitía, por lo mismo, dentro de él, las expresiones íntimas blanco y del negro, del indio y del mestizo”.

 

 

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