06-12-2021 12:27:52 PM

Esparza, #ElRectorBala

Por Alejandro Mondragón

Desde el 6 de noviembre del 2014, el rector Alfonso Esparza ordenó el asalto de la Facultad de Derecho y obligó al entonces director, Carlos Moreno, a firmar su renuncia.

Ahora, sólo tuvo que ponerle un sello de recibida con fecha de 25 de febrero del 2016 para hacer efectiva la salida del académico.

renuncia

El estatuto universitario se lo pasó por el arco de la BUAP.

Lo grave es que ya encontró la fórmula de deshacerse de opositores a su reelección. Tomar por asalto las facultades y sacar a los directores. ¿Cuál sigue?

Lo que Esparza quiere es el control de Derecho, no combatir de la corrupción, como la detectada en otras unidades académicas y el Complejo Cultural Universitario.

Ahora, usa al consejo de unidad académica para imponer a un dinosaurio de la Facultad, Roberto Santacruz.

El 6 de noviembre del 2014, alrededor de 30 personas de la Contraloría de la BUAP, a cargo de Mayela Delong, irrumpieron cerca de las 21 horas las instalaciones de la Facultad.

Invadieron oficinas administrativas, académicas y contables, tomaron el control de computadoras y citaron a comparecer al mismísimo director Carlos Moreno; a Alejandro Rebollar Mier, secretario administrativo; a Patricia de los Ángeles, secretaria Académica; a César Edmundo Pimentel, coordinador del Bufete Jurídico; y a Miguel Quiroz Carcaño, responsable de la contabilidad.

Los despojaron de celulares o cualquier sistema de comunicación con el exterior. Ni una llamada a su abogado, fueron tratados como delincuentes.

La presunción es que el director se chingó 28 millones de pesos y, desde el punto de vista académico, se traficaba con calificaciones. Esa noche y madrugada del 7 de noviembre sellaron puertas, cajones e iniciaron una auditoria que todavía sigue con el número CG-CDI-05/2014.

Lo lamentable es la alcahuetería del Tío Poncho, pues en lugar de proceder a la destitución y actuar legalmente, no, se volvió cómplice. Envió a vigilar e investigar en Derecho a su operador de la Facultad de Contaduría, David Hernández Arvizu, a quien se le conoce en los pasillos universitarios como el agiotista de Esparza, pues presta dinero a empleados y profesores a cambio de un elevado interés mensual.

A partir de lo que Hernández Arvizu reportó fue que Alfonso Esparza empezó a crear grupos antagónicos al equipo de Moreno.

La auditoría reventó. Según el oficio CG DAJRCR-262/2014 se ampliará la revisión ante el cúmulo de irregularidades, aunque se subraya que las conclusiones tendrán el carácter de reservadas.

Esparza quiere usar la auditoría para controlar Derecho. Y es que Al Portador supo de anomalías en la compra de mobiliario. El director mandó a ampliar su oficina con una facturación de 550 mil pesos cuando el costo real es de 200 mil.

El principal operador del director, Jorge Bernardo Rojas Castillo, propuso mejoras en dos canchas, una de futbol rápido y otra multijuegos. El mismo universitario contrató a la constructora de un amigo BURN SA de CV, la cual facturó una en 578 mil 473 pesos con 60 centavos y la otra en un millón 486 mil 642 pesos con 30 centavos, según las facturas 453/2014 y 486/2014, respectivamente.

Los precios resultaron elevados porque, según especialistas las reparaciones, jamás rebasarían los 600 mil pesos por las dos canchas.

Tampoco aparecen por ningún lado los recursos económicos que la Facultad de Derecho recibió del Programa de Fortalecimiento Institucional por aproximadamente dos millones de pesos.

Nada se conoce sobre los criterios para el otorgamiento de becas en maestrías y doctorados, así como la validez de los exámenes de posgrado en ausencia del secretario de Investigación. La pura transa.

Hay 300 puntos de la auditoría sin solventar de parte del director Carlos Moreno. Por eso, el rector Esparza lo agarró de los huevos y ordenó desde diciembre del 2014 el asalto administrativo de la Facultad que culminó ayer.

En franca violación al estatuto universitario, el secretario general de BUAP, René Valdiviezo, pidió la renuncia a Moreno y le advirtió que se le iniciaría un procedimiento administrativo por malos manejos.

Pero -le planteó- deja que quitemos a tu personal de confianza y hagamos nuevos nombramientos.

Así, desde rectoría fueron designados en la Facultad de Derecho:

1.- Arnulfo Cordero, a la secretaría administrativa en lugar de Alejandro Rebollar Mier.

2.- Rossana Schiaffini Aponte, como secretaria de Investigación y Estudios de Posgrado, en lugar de Francisco Martínez Alpízar.

3.- Lucerito Ludmila Sánchez, como coordinadora de Maestría en lugar de Christian Federico.

4.- David Santacruz Morales, coordinador de doctorado en lugar de Javier Nájera.

El proceso se entrega recepción está en los registros de la BUAP con fecha del 17 de diciembre del 2014 a las 10.30 horas.

Otro retrato de la BUAP en tiempos de Alfonso Esparza como rector se puede mirar en la averiguación previa radicada en la Procuraduría General de Justicia AP-509/2015/sur.

En la denuncia presentada ante el Ministerio Público, se acusa a Georgina Tenorio Martínez, secretaria académica de la Facultad de Derecho, protegida del secretario general, René Valdiviezo, de los delitos de secuestro y amenazas.

La alumna Karla Cortés Cortés enfrentó agresiones en el campus de la Facultad por parte de dos sujetos, quienes la hostigaron y amagaron con golpear e inclusive matar con cuestiones de índole personal.

Y con la misma técnica de madrea y después averigua, Esparza también controló el Bufete Jurídico e la BUAP con incondicionales.

Así, una universidad que se pudre.

abajomondras

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