20-01-2022 05:31:31 AM

Casa Blanca: Disculpas sin responsabilidades

Por: Juan Manuel Mecinas

¿Por qué se disculpa el Presidente?

Virgilio Andrade, el amigo del Presidente, su subordinado y el responsable de investigar por qué su jefe vive en la casa de uno de los mayores contratistas del gobierno, no lo sabe o no lo explica.

Virgilio afirma que nada es ilegal, a pesar de que 1) el Presidente no declaró la casa como parte de su patrimonio o de su familia; 2) su esposa no lo declaró fiscalmente; y 3) no existe rastro bancario alguno del pago por la casa, a pesar de que por ley no debió pagarse en efectivo.

Virgilio y Peña no entienden que la simulación siempre se esconde bajo la legalidad, porque de otra forma sería simple y llana ilegalidad y no un acto aparente.

epn03Cuestión paralela –e incluso más grave– es el hecho de que Grupo Higa, contratista privilegiado del gobierno de Peña Nieto como gobernador del Estado de México, y uno de los grandes contratistas de su administración como Presidente de la República, sea quien venda la casa y ofrezca el crédito para comprarla sin los intereses propios del mercado. El asunto apesta a corrupción.

Nadie objeta que en la compra de la Casa Blanca hay un vendedor, un comprador formal distinto a Peña y un precio de por medio, pero tampoco nadie puede objetar que el vendedor es un beneficiario de los contratos de una administración encabezada por el esposo de la compradora, que a su vez se beneficia de la bondad de una constructora que cobra intereses irrisorios.

Ni Virgilio ni Peña comprenden que en la Casa Blanca nadie discute el derecho de la esposa del Presidente a comprar una casa. Lo que no entienden es que la responsabilidad de los servidores públicos no sanciona solo los actos “evidentemente” ilícitos, sino los casos en los que la relación entre los actores pueda poner en duda la neutralidad del servidor público. Si la empresa que vende la casa con un crédito fuera de los márgenes normales del mercado es beneficiaria directa o indirecta de la administración encabezada por Peña, ese acto irradia un halo de parcialidad a los actos pasados y futuros que le beneficien como empresa a Grupo Higa.

¿Por qué pide disculpas el Presidente?

Porque sabe que comprar una casa es legal, pero ni la declaración de Virgilio ni las explicaciones de su esposa pueden quitarle el tufo de simulación que brota de la compraventa

Y, para variar, no hay responsables. No es algo nuevo en esta administración. No importa que desaparezcan 43 estudiantes, no importa que la moneda se devalúe 40%, no importa que se fugue el Chapo o que la licitación de un tren sea cancelada, más un etcétera preocupante e indignante.

Para Peña y su equipo de amigos, no importa.

Nunca hay responsables.

Nada importa.

abajomecinas

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