21-09-2021 03:15:01 AM

Un nuevo reto para las mujeres

México conmemoró una fecha muy significativa el pasado 17 de octubre el reconocimiento del derecho de ciudadanía de las mujeres.

Hoy, las mujeres cumpliendo 18 años, pueden votar en cualquier tipo de elección. Antes de 1953, las mujeres de México no teníamos ese derecho de votar ni ser electas.

Larga y constante lucha, que tiene antecedentes que datan de 1923 en Yucatán, aunque hubo peticiones desde 1916.

Yucatán reconoce el voto delas mujeres municipal y estatal en 1923, incluso cuatro mujeres fueron postuladas Elvia Carrillo Puerto, Raquel Dzib y Beatriz Peniche de Ponce, para la diputación; y, Rosa Torre fue electa regidora en el ayuntamiento de Mérida. Sin embargo, cuando el gobernador Felipe Carrillo Puerto murió asesinado en 1924, las cuatro tuvieron que dejar sus puestos.

En San Luis Potosí, las mujeres obtuvieron el derecho a participar en las elecciones municipales en 1924 y en las estatales en 1925 pero este derecho se perdió al año siguiente.

Puebla, reconoce el derecho de las mujeres a votar en elecciones municipales en 1934.

En 1937 Lázaro Cárdenas envió una iniciativa de reforma al artículo 34 de la Constitución, que permitiría votar a las mujeres. La iniciativa fue aprobada por ambas cámaras y por las legislaturas de los estados, pero no se hizo el cómputo y la declaratoria para su entrada en vigor.

Un avance muy importante se logra en 1947 con el Presidente Miguel Alemán al reformar el artículo 115 de la Constitución concediendo a las mujeres el derecho de votar pero sólo en las elecciones municipales.

Y así llegamos al 17 de octubre de 1953 cuando se publica en el Diario Oficial el nuevo texto del Artículo 34 Constitucional: “son ciudadanos de la República los varones y las mujeres que, teniendo la calidad de mexicanos, reúnan, además, los siguientes requisitos: haber cumplido 18 años, siendo casados, o 21 si no lo son, y tener un modo honesto de vivir”. Indirectamente, se reconoce el derecho al sufragio femenino producto por un lado, de la solicitud que en 1952 –tres días después de la toma de posesión del Presidente Adolfo Ruiz Cortines- envía para concluir el trámite de la iniciativa presentada por Cárdenas en 1937; y, por supuesto no hubiera sido posible sin  la organización, participación y empuje de las mujeres y de hombres-feministas en foros feministas, marchas, pronunciamientos etc. que demandaban derechos ciudadanos. Así, en las elecciones del 3 de julio de 1955 las mujeres mexicanas acuden por primera vez a las urnas a emitir su voto.

Sin embargo, esta libertad de decisión, tardó mucho más en gestarse, sobre todo porque la tradición imperaba sobre la razón. Se considera que es hasta los años setenta cuando en realidad las mujeres empezaron a ejercer su derecho, ya que en el mundo se daba una revolución ideológica y política, como consecuencia de la filosofía de la liberación.

Al construirse en la década de los 70as. el concepto de género como categoría de análisis para explicar los mecanismos de opresión, se abre la posibilidad de superarlos. En la práctica se siembra la semilla de la democracia, entendida como la igualdad de los géneros, conservando la diferencia sexual.

Ya en los años noventa, la reivindicación de los derechos va más allá. Inicia la lucha contra la violencia, esa que día a día se ejerce en las casas por medio de golpes, palabras o actitudes, esa que día a día maltrata a muchas mujeres que dan todo por sostener sus hogares a costa de su integridad misma, esa misma que mata a las mujeres.  Inicia entonces los primeros pasos para el reconocimiento de la pluralidad, la tolerancia y el respeto.

En seis décadas, solo cinco mujeres han sido gobernadoras y una jefa de gobierno: Griselda Álvarez Ponce de León (Colima, 1979), Beatriz Paredes Rangel (Tlaxcala, 1987), Dulce María Sauri (Yucatán, 1991), Rosario Robles Berlanga (DF, 1998), Amalia García Medina (Zacatecas, 2004) e Ivonne Ortega Pacheco (Yucatán, 2007).

Hoy, la Cámara de Diputados está integrada por 189 diputadas; lo que representa sólo 37%. El Senado de la Republica el 34% de los escaños es ocupado por mujeres. En la Suprema Corte de Justicia de la Nación, de los once ministros sólo 2 son mujeres y al día de hoy, ninguno de los 32 estados de la República Mexicana es gobernado por una mujer.

Pero como en la construcción y consolidación de la democracia es fundamental abrir más espacios para las mujeres, en México y en el mundo, se fueron construyendo acciones afirmativas que lo permitieran, en la ley se incorporaron cuotas para que los partidos políticos postularan a mujeres, hasta llegar a la paridad en la representación política con la entrada en vigor de la reforma de diciembre de 2013, al Artículo 41 fracción I de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos “(…) así como las reglas para garantizar la paridad entre los géneros, en candidaturas a legisladores federales y locales (…)” y su incorporación en la ley secundaria, Artículo 3 Inciso 4 y 5  de la Ley General de Partidos Políticos “4. Cada partido político determinará y hará públicos los criterios para garantizar la paridad de género en las candidaturas a legisladores federales y locales. Éstos deberán ser objetivos y asegurar condiciones de igualdad entre géneros. 5. En ningún caso se admitirán criterios que tengan como resultado que alguno de los géneros le sean asignados exclusivamente aquellos distritos en los que el partido haya obtenido los porcentajes de votación más bajos en el proceso electoral anterior.” Incluso el Artículo 25 de esta misma Ley secundaria, plantea en el Inciso 1 como una de las obligaciones de los partidos políticos: “(…) Garantizar la paridad entre los géneros en candidaturas a legisladores federales y locales (…)”

Esta obligatoriedad que deberá cumplirse en el proceso federal del 2015, lleva ahora a los partidos políticos a instrumentar acciones para la formación de una cultura incluyente y a las autoridades electorales y todas y todos los que militamos en partidos políticos, a vigilar la construcción de las condiciones diferenciadas de igualdad para las mujeres, de manera que no sólo se cumpla con las postulaciones, sino que esas condiciones permitan a las mujeres alcanzar triunfos electorales, para hacer realidad, que en Cámara de Diputados conformada por 500 personas, 250 de ellas sean mujeres. Ese es el reto.

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