08-08-2022 11:16:36 AM

Emergencia electoral en el PAN de cara al 2009

No son los mejores tiempos para el PAN en lo que ha competitividad electoral se refiere de cara a una elección importantísima para los intereses del presidente Felipe Calderón.

No es exagerado pensar que en este proceso, el panista se juega su sexenio.

Será el próximo congreso federal el que decida si pasan o no las reformas que el propio jefe del ejecutivo ha definido como fundamentales para el cumplimiento de los objetivos planteados al inicio de su administración.

En el caso de Puebla, los más altos jerarcas de Acción Nacional reconocen en corto que, en el mejor escenario, ganarían únicamente 5 de los 16 distritos federales electorales que estarán en juego el primer domingo de julio del próximo año.

Las mejores apuestas las hacen por 3 de los 4 distritos electorales de la capital, además de Tehuacan y Atlixco.

No se trata de una especulación a la ligera, hay razones muy claras que nos hacen pensar que el pesimismo panista está más que justificado.

Dos factores principalmente explican lo anterior.

Uno es de coyuntura, el otro: histórico.

El panorama para el partido en el gobierno se ha descompuesto de tal manera, que hoy resulta imposible pensar que aquella vacuna de la confianza ciudadana ciega de cuyos beneficios disfrutó Vicente Fox durante todo su sexenio, siga teniendo efecto en los convulsionados tiempos del calderonismo.

Actualmente, las consecuencias electorales y de costo político que tendrán temas como el alza generalizada de precios y las acciones que realizan a lo largo y ancho del país los grupos relacionados con la delincuencia organizada, podrían ser devastadoras para los intereses de Acción Nacional.

La caída en picada de los niveles de confianza y popularidad del presidente, que muestran prácticamente todas las encuestas publicadas recientemente, no dejan lugar a dudas.

Las razones históricas no pueden dejarse a un lado.

Las elecciones federales intermedias, es decir aquellas en donde no se vota por el presidente de la República, han sido siempre un auténtico dolor de cabeza para el PAN.

No habrá argumentos electoralmente tan atractivos como “hay que sacar al PRI de Los Pinos” o los llamados a no votar por un auténtico “peligro para México”.

En 1997, el blanquiazul poblano no pudo ganar ni siquiera un solo distrito, en aquella blanqueada 15-0 que el entonces gobernador Manuel Bartlett se encargó de cacarear como “histórica”.

En ese año, la derecha poblana obtuvo sólo 272 mil 572 votos en todo el estado, por cerca de 592 mil del PRI, una relación superior al 2 a 1.

En el 2003, el resultado fue más decoroso para Acción Nacional: 10-5.

Los triunfos se dieron en los cuatro distritos con cabecera en la ciudad de Puebla, además de Atlixco, obteniendo un importante incremento en el total de sus votos: 383 mil 500 mientras que el tricolor se mantuvo por arriba de los 511 mil.

Resultado francamente malos.

Por si fuera poco, los pésimos resultados de la elección local del 2007 también tendrán una influencia directa en el potencial mal desempeño panista en el 2009.

Si bien se trata de elecciones con dinámicas completamente distintas, el PAN poblano gobierno sólo 5 de las 50 principales poblaciones que aportan votos al padrón electoral, lo que en términos muy realistas significa una capacidad de operación muy disminuida y con pocas posibilidades de resultar efectivas.

Con todo y la ayuda del gobierno federal y la operación electoral de sus delegaciones.

No es suficiente, no les alcanza.

Los propios panistas están conscientes de esto.

Sobre todo aquellos que tienen un proyecto político personal en el corto plazo y que por ningún motivo quieren cargar con la responsabilidad de una derrota más que cantada.

Por eso no proponen nombres.

Por eso no entran a la puja por imponer a “su gente en las nominaciones”.

¿Dónde están los recomendados de Moreno Valle, Ana Tere, Díaz Caneja o Humberto Aguilar?

Ellos han preferido esperar y, una vez  pasada la elección, tratarán de perfilar sus alfiles para controlar la estructura partidista y así intentar quedarse con las candidaturas para el 2010, una elección que en el papel luce mucho más competitiva que la del próximo año.

 

latempestad@statuspuebla.com.mx

 

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