29-05-2022 07:36:16 AM

Preocupación Arrubarrenista

La elección del relevo de la dirigencia del PAN municipal, una vez más, enfrentará a los dos grupos antagónicos que desde hace unos años se disputan el control de ese partido en Puebla. Eso ya lo sabemos todos.

            En teoría, los grupos que desde la Organización Nacional del Yunque apoyan a Bernardo Arrubarrena contra los grupos opositores, que aglutinan, como ya hemos platicado aquí mismo, a una variopinta mezcla de intereses y líderes, y que están apoyando al regidor Miguel Dessavre.

            Lo curioso de este último grupo es que varios de sus integrantes sí siguen siendo miembros formales de la Organización. Y ahí es donde aparecen muchas dudas sobre el desenlace final de este nuevo enfrentamiento.

            Porque efectivamente, dicen los propios orgánicos, Miguel Dessavre sigue siendo “cuate” y algunos radicales de la mentada “Orquesta” le reclaman el haberlos traicionado. Y algunos de los que lo apoyan, por supuesto, también son orgánicos en la actualidad.

            Entonces ¿quiénes son los contrincantes?

            Bueno, lo que yo veo es que la pugna por el control del CDM es más bien entre los que controla el yunquismo directivo que también tiene al Estatal, contra los yunques medios que están recomponiendo las bases de la Organización de ultraderecha. Como lo he mencionado otras veces: El yunque antiguo y aceptado contra el yunque poblano reformado (por usar la terminología masónica… uff).

            En otras palabras. La misma gata pero revolcada. El PAN seguirá en manos del Yunque, pues, de una u otra manera.

            Pero lo que sí es un hecho es que en el grupo de Bernardo Arrubarrena ya empieza a haber una seria preocupación. Porque se dan cuenta que en los hechos, no toda la Orquesta lo va a apoyar. Y lo que aquí decíamos hace unas semanas, comienza a cobrar vigencia: A Arrubarrena quizás lo estén mandando simplemente al matadero.

            Bernardo hace nerviosas llamadas todos los días a supuestos aliados yunquistas y muchos no se las están tomando o bien simplemente le están regateando bastante el apoyo. Como que no terminan de ver claro qué es lo que más les conviene.

            Por eso, aquel cuento de que lo apoyaban muchos personajes líderes del panismo yunquista empieza a corroborarse.

            Un simple ejemplo: ¿Qué hace Pablo Montiel, supuesto alfil del Yunque que siempre ha liderado Pablo Rodríguez, ahora apoyando a Dessavre? ¿Pues no que es pleito de yunques contra rebeldes?

            A mi se me hace que gana Dessavre. Aunque ya sabe usted: Con los panistas, cualquier cosa es posible.

            En estos días sabremos más datos.

 

CISMA PERREDISTA, CUESTION DE HORAS.

            Como lo platicamos hace semanas, el cisma perredista está más cercano que nunca.

            Ayer de plano ya tiró la toalla Arturo Núñez, el árbitro de la elección interna, y declara por la tarde que no se puede dar por ganador a nadie, pues faltaron de computar 9 Estados. Y que el que se opuso a contar los votos de esas entidades fue el grupo de Alejandro Encinas. Que no hay ganador. Punto.

            De inmediato, los Chuchos (grupo que apoya a Jesús Ortega) denunciaron que el Peje y su grupo reventaron la elección y que de ninguna manera lo van a permitir. René Arce (chuchista), incluso le escupe a López Obrador que cuando “mandó al diablo a las Instituciones” no sabían –los perredistas- que estaba incluyendo a su propio partido.

            Así con este lenguaje fraternal… ¿Usted cree que tengan alguna posibilidad de reconciliación?

            Pero lo más interesante. Nueva Izquierda (los Chuchos, pues) ya han declarado que no apoyarán la “huelga legislativa” que propone AMLO contra la Reforma Energética, ni mucho menos sus movilizaciones y sus locuras de las “Adelitas”.

            Y si anoche Felipe Calderón ya ha entregado a la Cámara de Senadores su iniciativa de Reforma, hoy mismo veremos si el PRD va unido contra PAN y PRI o directo a su muy previsible cisma.

            ¿Mi opinión? Yo creo que el escenario de la ruptura es el que afanosamente busca López Obrador. Él quiere un partido propio, sin ningún obstáculo para ser de nuevo candidato presidencial. Sabe que en el PRD ya no lo van a dejar.

            Y ahora más que nunca necesita la desestabilización para ver renacer (que de hecho así está ocurriendo) su movimiento. Ya Dante Delgado le abre los brazos de Convergencia y, en su momento, del otro partidito que andan inventando.

            Esté pendiente. Hoy se va a poner bueno.

 

 

jriverp@yahoo.com

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