20-04-2026 08:57:06 AM

¿Qué sigue después del “Bukanas”?

Por Valentín Varillas

Vaya impacto mediático el que generó, en términos de opinión pública y publicada, la captura del capo del huachicol, Roberto de los Santos de Jesús.

Muchos aplausos, festejos y confeti.

Sin embargo, del mismo tamaño debería de ser la indignación social por los diez años que tardaron las autoridades en apresar a uno de los criminales más fáciles de localizar en todo el país.

Un personaje que vivió encapsulado en su zona de influencia, gozando de una absoluta y plena impunidad

Y ahí está el reto para lo que sigue.

Entrarle con todo a una reingeniería institucional que suponga una limpia en todos los niveles, si se quiere combatir de frente a los cárteles que controlan éste y otros delitos de alto impacto.

El relevo del “Bukanas” ya opera; faltaba más.

Estos cárteles tienen bien claro su esquema de sustitución de liderazgos, porque simplemente se juegan la vida o la libertad todo el tiempo.

Nada va a cambiar si ellos siguen infiltrando a las corporaciones de seguridad de todos los niveles de gobierno, civiles y militares, al igual que a los ayuntamientos del llamado Triángulo Rojo.

Las policías municipales, en el supuesto caso que quisieran, operativamente no pueden competir contra el tipo de armamento, los infinitos recursos y la cada vez más sofisticada capacidad de operación de estas organizaciones.

Son el eslabón más débil de cualquier estrategia de seguridad que pretenda ser efectiva.

Lo mismo aplica para personal castrense que, en los hechos, han sido auténticas figuras decorativas, cómplices de estas organizaciones.

De qué sirvieron los cientos de efectivos militares asentados en esta zona, si en su momento filtraron la logística de por lo menos tres operativos importantes con los que se pretendía detenerlo.

El último sucedió apenas hace un par de meses en la región de Chignahuapan, la misma en la que fue aprehendido hace un par de días.

Existe y ha existido una peligrosísima simbiosis entre el huachicol y el poder.

Los malos ponen y quitan candidatos, palomean listas, financian campañas y amenazan o matan a quienes significan un obstáculo para la consecución de sus intereses.

Sí, aunque les duela a los puristas: ellos son el gobierno.

Por eso, además de las necesarias y urgentes purgas, es necesario tomar acciones contundentes de recuperación de territorio.

Que éste vuelva a ser de los ciudadanos y no de los grupos de facto.

Aplaudamos, claro, la detención del “Bukanas”.

Pero al mismo tiempo reconozcamos con absoluto realismo que estamos a años luz de lograr que las instituciones públicas del Estado, vuelvan a pesar en estos municipios poblanos.

Tal vez de esta terrible fatalidad se reía al momento de ser aprehendido.

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