13-09-2026 07:02:15 PM

Gali y el pecado de la vanidad

Por Alejandro Mondragón

Un error de cálculo político representa la adquisición de la franquicia Movimiento Ciudadano en Puebla por parte del exgobernador Antonio Gali Fayad.

La única carambola de bolas se la causó a su hijo Antonio Gali López, quien ya trasladó a su familia a Estados Unidos.

Ya de por si había sido metido en la congeladora por su voto contra la reforma electoral. El jugoso apoyo económico que recibía de parte del poder poblano, al igual que todos los diputados morenistas y aliados, dejó de llegarle.

Peeeero tras hacer corazoncitos de manos con Gabriela Sánchez, alias “La Bonita” le volverá a caer.

Gali papá, como opositor, causó enorme daño a Movimiento Ciudadano, luego que trascendiera que pidió la bendición del gobernador. Quedó como esquirol.

Alejandro Armenta con el colmillo largo y afilado lo dejó pasar, pues al final viste al mandatario aparecer como demócrata con una oposición domesticada.


En su road show de medios, el exgobernador da pena ajena, por sus contradicciones y desconocimiento de una realidad política que cambió en su exilio, señalado de corrupto por Luis Miguel Barbosa.

El hijo había logrado con su compromiso como aliado del Verde con Morena y PT parar procesos contra su padre, el exgobernador.

Peeeero Gali, por vanidad, regresó a la política con Movimiento Ciudadano, anulando lo que había hecho su junior del lado de la 4T.

Además, aparecer del brazo de Fedrha Suriano, quien solapó relaciones con personajes impresentables en municipios, hoy detenidos por delincuencia organizada. Y los que faltan.

El partido naranja que nada tiene que ver con su presencia de Nuevo León o Jalisco, en Puebla está reducido a su mínima expresión.

¿Con qué operadores llegó Gali a MC?

Se le olvida que a su equipo que lo acompañó en la minigubernatura, desde diversas posiciones senatoriales y legislativas, lo dejó en el abandono. Se fue a Houston y jamás se acercó a ellos.

Ganó la alcaldía y luego la gubernatura fue por la operación política de morenovallistas. Unos están con Morena, otros se quedaron en el PAN.

Sí, llegó al partido naranja, pero solo y su vanidad, señalado de esquirol del sexenio.

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