Por Jesús Manuel Hernández
Hace algunos siglos los españoles decidieron dejar un asentamiento, para su convivencia, cultura, alimentación y demás, ajenos a los señoríos de Tlaxcala y Cholula. El valle se llamaba “Cuetlaxcoapan” y los hechos ocurrieron doce años después de que Hernán Cortés cruzara con sus tropas y sus aliados tlaxcaltecas una ruta entre los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl.
Quizá estos hechos pudieran ser usados en alguna sesión del cabildo de la capital para meter ruido y crear otra caja china, en este caso china poblana.
Imaginemos a un regidor o regidora de Morena que con ansias de captar reflectores y mostrar solidaridad con Claudia Sheinbaum con aquello de quitarle el nombre al “Paso de Cortés” para llamarlo “Paso de los Pueblos Indígenas”, propusiera cambiarle el nombre a la Ciudad de Puebla.
Los argumentos pueden partir de que esta ciudad desplazó a los pueblos originarios en sus costumbres y además ha creado una gran confusión para llamarle “Puebla” al Estado y a la capital.
Y qué tal que al cabildo se le ocurriera proponer una investigación profunda, histórica por supuesto, para avalar la propuesta de quitarle el nombre a la ciudad y con ello borrarle el tufo de conservadora y angelical, o sea eclesiástica, para darle a los pueblos originarios un reconocimiento.
Por supuesto el nombre de “5 de Mayo” no tendría cabida, pero qué tal que la ocurrencia le diera paso a llamarle a la capital “Cuetlaxcoapan”.
Y nada más certero que buscar poner en valor ese nombre en tiempos de la 4T salpicados de la costumbre de cambiar de color de chaleco cuando así conviene.
Por que es obvio que muchos de los protagonistas tienen en el baúl chalecos rojos, verdes, azules, naranjas, amarillos y por supuesto los de moda: de color guinda.
Y aquí puede establecerse la justificación para el cambio de nombre. Cuetlaxcoapan significa en Náhuatl “lugar donde las víboras cambian de piel”, qué otro significado más adecuado puede encontrarse.
¿O no acaso los políticos poblanos son expertos en cambiar de piel?
O por lo menos, así me lo parece.
