Por Alejandro Mondragón
La única prioridad que empieza a plantearse en el grupo en el poder para el 2027, es el carro completo en las 16 diputaciones federales.
Es la forma de entregar las mejores cuentas electorales a la presidenta Claudia Sheinbaum.
Se pretende aplicar el principio jurídico: “lo accesorio sigue la suerte de lo principal”.
Esto es, diputaciones locales, alcaldías y regidores serán sometidos al esquema de la más alta competitividad que ofrezcan las encuestas que determine el partido.
Así ganaron la interna de Morena, Alejandro Armenta Mier para la gubernatura; y José Chedraui Budib, la alcaldía de Puebla.
Es el método.

Sin embargo, en términos mediáticos será relevante el juego de sube y baja aspirantes, porque genera morbo, alienta la adrenalina y causa infartos políticos a los contendientes.
Cada quién con sus listas y tontas. Creyendo a voceros oficiosos.
Peeeero tras bambalinas, el criterio central es que la prioridad es el carro completo en las federales, lo cual dependerá de defender el perfil de lo que la presidenta Claudia Sheinbaum quiera para el próximo poder legislativo federal.
Una y otra vez ha dejado en claro que el nepotismo, la corrupción y las ligas con la delincuencia estarán fuera de las decisiones.
Sin duda que los gobernadores/as propondrán y la presidenta dispondrá en lo federal.
En lo local, lo que las encuestas digan.
Lo demás, es hacerse bolas, lo cual forma parte del ritual de la cada elección.
Públicamente se seguirá el juego, pero tras bambalinas hay otro ajedrez.


