Por Alejandro Mondragón
La última vez que el PAN utilizó los métodos de encuestas y asambleas de militantes para elegir candidatos/as, acabó finalmente por postular a hermanas, esposas, hijas, compadres, amigas con derechos y demás fauna de los liderazgos azules.
El dirigente estatal, Mario Riestra, salió ooooootra vez con los mismos métodos de elección para el 2027.
Si en el año 2024 el resultado fue la debacle electoral del PAN y aliados en todos el país, incluyendo Puebla, ¿qué cree usted que ocurra el próximo año que habrá elección?
Si se aplica la misma receta y tiempo de cocción que llevó a que se quemara el pastel del 2024, lo mismo pasará en el 2027.
Es ingenuo pensar que el PAN recuperará la plaza por los errores del adversario: Morena.
La estructura paternalista de la izquierda llevará a que el beneficiario defienda su causa con su voto en las urnas.

Ahora el PAN carece de una propuesta alterna a los programas sociales de Morena, PT y Verde.
Entonces, ¿con qué competirá?
Antes del método, está la oferta política opositora a lo que ofrece Morena y que, por lo visto, desconocen el dirigente panista y secuaces.
Los sondeos que realizan en Palacio Nacional son demoledores: en los 17 estados donde habrá elecciones para renovar gubernaturas, el PAN sólo aventaja en dos: Querétaro y Aguascalientes.
Así que Riestra y su pandilla mejor pongan los pies sobre la tierra y sepan que las cuentas que entregarán en 2027 serán iguales o peores que en 2024 ofreció El Yunque que controlaba al partido.
Ganar, desde la presidencia estatal, la mayoría de las dirigencias y estructuras partidistas no convierta al PAN en competitivo, sino en vil en lo interno y servil en lo externo.
Pasa el tiempo y siguen sin tocar con el pétalo de una rosa al gobierno de Alejandro Armenta, por cierto.


