03-12-2021 03:52:27 PM

Las crías de Nacho Mier

Por Alejandro Mondragón

Ignacio Mier Velazco está metido en el ojo del huracán, luego de la detención de la diputada suplente por Tecamachalco con un arsenal en su casa.

A ella, el líder de la mayoría de Morena en San Lázaro, la impulsó y respaldó para cobijar con su grupo la candidatura de su hijo a la alcaldía de la región.

Mier ha cometido un error de largo plazo, en su afán por llevar a sus hijos a posiciones de poder, mientras él entra al desgaste legislativo y busca la candidatura a la gubernatura para 2024.

Su hijo (Ignacio Mier Bañuelos) alcalde de Tecamachalco, municipio en donde el huachicol se ha usado como búnker y es territorio del crimen organizado.

Su hija (Daniela Mier Bañuelos) es diputada plurinominal en un Congreso en el que la inexperiencia se cobrará con creces.

La máxima política establece que cuando los políticos ejercen el poder, la familia se aleja de ellos, para evitar costos innecesarios, pero Mier Velazco optó por el paquete familiar con papas y refresco incluidos.

Mier lo sabe porque en 2013 negoció que su hijo se quedara con la diputación local por Tecamachalco, como parte de los acuerdos con Rafael Moreno Valle y Antonio Gali Fayad para que el entonces líder sindical del Ayuntamiento de Puebla, Israel Pacheco, traicionara al abanderado del PRI al mismo cargo, Enrique Agüera Ibáñez.

Ahí prefirió que el hijo jugara y él, detrás, para hacer negocios con el morenovallismo.

Todo lo que su familia y aliados hagan o dejen de hacer hoy, restará en su interés por aspirar a lo que viene.

Por supuesto que los padres no tienen que pagar los platos rotos de sus crías, pero a éstas, Mier Velazco las impuso por encima de todo.

No hace mucho enfrentó otro escándalo por su protección política al impresentable depredador sexual de Saúl Huerta.

En el pecado, llevará la penitencia.

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