28-05-2022 08:49:05 AM

El Plan B de Los Conjurados

Por Valentín Varillas

Iban por Puebla y no pudieron.

Ahora van por Tlaxcala.

Dulce María Silva, esposa del otrora influyente César Yáñez se ha inscrito para competir en el proceso interno de Morena para el gobierno de Tlaxcala.

No tuvieron de otra.

La conjura que orquestó la pareja, de la mano de personajes oscuros de la política poblana, que fracasaron en su intento de descarrilar a Miguel Barbosa, primero como candidato a la extraordinaria del 2019 y después en su continuidad como gobernador de Puebla.

Como le comenté en una entrega anterior, estos trasnochados intentaron dar un golpe de timón en Puebla y lograr que uno de “los suyos” llegara a la gubernatura del estado a partir de enero del 2021.

Este se basaba en promover hasta el cansancio un falso rumor sobre el estado de salud del actual jefe del ejecutivo estatal.

Amarraron navajas, inventaron escenarios, mintieron a diestra y siniestra al interior de un grupo en teoría cercano al presidente López Obrador.

Los rumores, sobra decir, llegaron hasta la oficina principal de Palacio Nacional.

No contaron que, entre la buena relación que existe entre niveles de gobierno, AMLO tenía planeada una serie de giras de trabajo por Puebla, en donde pudo constatar la poca veracidad del argumento conspirador y la vileza de sus autores.

El espaldarazo presidencial al gobernador poblano fue claro, contundente, al margen de cualquier ambigüedad.

El 19 de septiembre pasado, con motivo de la conmemoración del sismo del 2017 y una semana después de lo aquí publicado, López Obrador utilizó las siguientes frases como parte de su discurso:

“Celebro que esté muy bien de salud el gobernador Miguel Barbosa. Hace unos días me informaron que estaba mal, me preocupé, ya luego tuve un reporte de que gozaba de cabal salud el gobernador y ahora lo veo muy bien de salud, de ánimo, de semblante, pero sobre todo, muy lúcido”.

Lïneas que resultaron demoledoras para “los conjurados”.

Por un lado los exhibía como mentirosos y por el otro, hacía pública su conjura.

Por eso tuvieron que cambiar de derrotero y enfocar sus apetitos políticos hacia el vecino estado.

Sin embargo, lo que pretendieron hacer en Puebla los exhibe de cuerpo entero y la radiografía es la antíteis del eje discursivo de la 4T, en lo que a su visión de la ética política se refiere.

¿Qué pasó con aquello de “no mentir” y “no traicionar”?

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