12-08-2020 06:54:35 PM

Quién va a cargar con los muertos

Por Alejandro Mondragón

 

El grupo alemán -Volkswagen y Audi- se ha convertido en el punto de quiebre para Puebla ante la pandemia del coronavirus.

 

El entorno económico favorece la reapertura de las plantas, pero el escenario sanitario resulta desfavorable.

 

Si la regla de salud es la sana distancia, mediante el confinamiento, Volkswagen podría convertirse en una fuente de contagios masivos del Covid-19; el problema es que económicamente su actividad fue recatalogada como sensible.

 

Cuando Volkswagen estornuda, a Puebla le da pulmonía.

 

 

Y ooootra vez se ubica como el factor de reactivación económica, pero también como amenaza a la salud por la densa capacidad de mano de obra que confluye en sus plantas.

La presión no sólo es norteamericana para que no se rompa su cadena productiva; nacional, a fin de evitar la pérdida de empleos; local por su efecto multiplicador con otras actividades; y ahora su sector proveedor amenaza con cerrar si no se comienza a laborar.

 

El sector de autopartes con sus 110 empresas en la región de Puebla y Tlaxcala, donde laboran 40 mil personas, empezó su reconversión de industrial a sanitario.

 

Está dispuesto a operar con la tercera parte para evitar la propalación del coronavirus, pero el punto es que esta decisión de reactivar a la industria automotriz poblana conlleva un costo político.

 

Y en Puebla, el gobierno de Luis Miguel Barbosa no está dispuesto a pagarlo, porque continúan los contagios y las muertes por la pandemia.

 

La Federación ha dejado en manos de los mandatarios la última palabra, pero como se ven las cosas será complicado que se reanuden las operaciones en una semana.

 

¿Quién va a cargar con los muertos?

 

Es un volado, porque se desconocen tantas cosas del coronavirus, sólo que el confinamiento (la sana distancia) es el método más eficaz para alejarlo, nada más eso.

 

Y es precisamente la sana distancia lo que no soporta la economía.

 

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