21-09-2021 03:04:23 AM

La Madre de todas las Marchas Universitarias

Por Guillermo Alberto Hidalgo Vigueras

Quiero aprovechar este espacio que amablemente me permiten de comunicación, para enviar una respetuosa y sentida felicitación a todas las mujeres de mi México querido y a las del mundo, en este muy especial “Día Internacional de la Mujer” esperando que en toda la humanidad, se entienda que no se puede crecer si no es en base al respeto, equidad, trabajo, justicia, compromiso, unión, apoyo y conjunción de esfuerzos, de todos los que nos llamamos seres humanos.

Pues que caray, pasó lo que tenía que pasar y ahora habrá que esperar y ver los resultados de la Marcha convocada por los estudiantes universitarios, en nuestro querido estado de Puebla, para exigir atención, pero sobre todo seguridad, que ya está muy lacerada en nuestra sociedad y en especial en nuestra juventud.

Abuso, acoso, robos, y muertes, tanto de hombres como de mujeres y de ninguna manera se ve la acción de nuestro gobierno en nuestra entidad para resolverlo y mucho menos en el Municipio Capital, que ni siquiera entienden su posición los representantes de ésta administración y se sienten activistas que se ponen una camiseta, exigiendo algo a lo que ellos están obligados a ofrecer “La Seguridad” y no lo hacen.

Después de escuchar posicionamientos y declaraciones ignorantes por parte de la Presidenta Municipal, la Aprendiz de policía que contrataron como Secretaria en el ramo de la seguridad, quien dice que las universidades deben de pagar por su seguridad y comprar cámaras, ignorante que los delitos y muertes están sucediendo en las calles que ella está obligada a cuidar, y una regidora que de plano esta de pena ajena.

El asunto de todas maneras es, que a pesar de que estas asustadas funcionarias, aunque se esconden en el estamento de mujeres (cuando les conviene) para poder acusar de misóginos a quienes les señalamos sus errores, que no sólo son de de primaria, sino que, además, dejan ver claramente la ignorancia que cada una de ellas tiene en sus obligaciones para con la sociedad, pero eso lo veremos después, o en otra oportunidad.

Lo que hoy me inspira en escribir mi columna que amablemente tienen la benevolencia de atender, es el orgullo, la emoción y el sentimiento que me llena cabeza y corazón, pues en mis 63 años de vida, jamás había visto en ninguna parte de nuestra república amada (y tal vez ni en el mundo) una Marcha de solicitud, inconformidad y protesta, como la organizada en Puebla por nuestros jóvenes Universitarios con la participación según la media medida, de más de 150,000 integrantes.

Como ignorar, o dejar de sentir emoción, si esta vez decenas de miles de estudiantes salieron a las calles (no como una tal Ana Francisca decepcionante, que minimizando el asunto, sólo y despreciativamente dijo en forotv “algunos cientos de estudiantes”) como dejar de admirar la enorme organización que los jóvenes universitarios demostraron en su marcha por todos sus integrantes, pero sobre todo, el gran respeto mostrado por su comunidad, por su problema, por su ciudad y sobre todo, por su país.

En Puebla se vivió una clase mayúscula de civilidad y respeto, que no se había visto en ningún otro evento de ésta clase y la gran unión que se dio entre las más de 80 Instituciones de Estudios Superiores, que de diferentes partes de nuestro México se dieron cita.

Como no reconocer que una marcha o evento de este tipo mal llevada o mal atendida, puede llevar a reacciones equivocadas y resultados catastróficos, que en nuestra historia ya se han dado, recordemos a los mártires de Cananea en 1906, el 2 de octubre en Tlatelolco en el 68, los hechos en esa época en Puebla, y en el futuro inmediato, protestas y marchas que la gente ha tenido que organizar muchas veces, por la indolencia e ignorancia con que son tratados los problemas a los que tienen derecho que no sucedan en nuestra tierra.

Como no reconocer, que la pasada marcha universitaria en Puebla del jueves 5 de marzo marcará y marcó un antes y después en la historia de nuestro país, al ver en acción de manera inesperada, a decenas de miles de jóvenes universitarios, que sin más ni menos, demostraron su poder de convocatoria, su convicción universitaria, su espíritu de cuerpo, su respeto por la sociedad a la que pertenecen, al propio gobierno al que increpaban, pero sobre todo, un sentido de organización que poco o nunca se había visto en nuestro estado,  y si me apuran mucho, en ninguna parte de México y no sé del mundo.

Como no reconocer, a una juventud madura, porque lo ha tenido que ser, a base de golpes, desatenciones y pérdida de las vidas injustamente llevadas a cabo de compañeros de ellos, que son lo mejor de un país, porque la juventud no es una promesa, sino la mejor realidad de cada nación.

En fin, podría seguir en decenas de cuartillas, hablando de la gran acción de nuestros universitarios que se ganaron la aprobación “casi” total (diría yo) de toda la ciudadanía, quienes no sólo aceptaron pacientemente el paso de los contingentes y respetaron su actividad, sino podemos contar por cientos o miles, los ciudadanos que emocionadamente apoyaron esta MEGAMARCHA UNIVERSITARIA logrando con esto, lo que no se había dado desde mi particular punto de vista y es: una gran y total “UNION CIUDADANA, EN BUSCA DE LA MEJORA DE NUESTRA NACIÓN”…

¿O no?

Juzgue usted

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