16-11-2019 03:00:29 PM

El ciclo sin fin…

Por Rodolfo Rivera 

 

Después de un receso post-electoral (que tomamos siempre), regreso a mi columna que perpetro desde hace 16 años para STATUS (y algunos otros medios que la han hospedado en ese lapso).

Agradezco a los cuatro que a veces me leen, los mensajes de bienvenida que me han enviado en todas las redes sociales y ahora en mi programa, que también reinicia en su 8ª. Temporada, por Al Portador (de mis amigos Mondragón y Varillas) en Tune In Radio y Simple Radio y también en video en vivo por Face Live, Twitter y You Tube. Y a ver en qué otra plataforma próximamente.

No, no nos escondimos ni “huimos”. El detener temporalmente nuestro trabajo en medios lo hacemos siempre, desde hace muchos años, generalmente en verano o después de culminar un proceso electoral. Ahora se juntaron los dos motivos. Pero aquí estamos y estaremos, mientras haya vida y salud.

Sobre nuestro trabajo demoscópico, qué puedo decirles: Todo mundo reniega de las encuestas… hasta que hay otro proceso electoral y entonces pelean por conocer resultados de eso que tanto aborrecen y critican. Normal. Ya los conozco a todititos.

Sobre los resultados de nuestros trabajos también, ya sé lo que opinan. Unos siempre apoyando y entendiendo nuestro quehacer (los más, por cierto). Y otros –envidiosillos siempre- descalificándolo y “analizándolo”… cuando en su vida han hecho ni siquiera una encuesta en la Secundaria. Normal también.

Tenemos 20 años de trabajo ininterrumpido en el BEAP haciendo estudios de opinión pública en TODO el país (y otros países) y para TODOS los Partidos y también para instituciones, gobiernos, empresas, organismos empresariales, medios de comunicación, Universidades y hasta Iglesias.

Ya somos más que mayores de edad, para preocuparnos de lo que opinan “expertos analistas”, que les da rabia que tengamos tanto trabajo siempre, mientras ellos andan desempleados o buscando que alguien los pele siendo “polémicos”. Ustedes saben quiénes son, pequeños.

Lo sé, lo saben… lo sabemos.

Y bueno, pues aquí vamos otra vez.

Hace un año estábamos en pleno apogeo de la polémica por el fraude electoral que hubo en 2018. MORENA y su entonces candidato peleaban con todo la impugnación. Y nosotros nos sostuvimos SIEMPRE en que había habido suficientes irregularidades en la elección de aquel 1 de julio de 2018 como para invalidarla. Pero cuatro Magistrados del TEPJ no opinaron lo mismo y en una decisión francamente sucia, validaron una elección fraudulenta.

En medios y en casas encuestadoras, fuimos los UNICOS que nos sostuvimos en nuestra necedad. Y nos dijeron de todo… los mismos que un año después son convencidos “barbosistas” y atacan con singular alegría al malvado morenovallismo… que antes alababan y veneraban, pero que hoy radica en ultratumba. En serio… qué pinche cinismo.

Lo demás es historia. Nadie pensó (no que no lo desearan, simplemente no lo pensaban) lo que ocurriría el 24 de diciembre de 2018. Con el helicóptero desplomado y los cuerpos inertes de sus ocupantes, también murió el morenovallismo como grupo político.

Hoy todos reniegan de él. Sus principales colaboradores andan escondidos o de plano exiliados de Puebla, temerosos de que les llegue la justicia de la 4ª. Transformación por sus excesos y hoy de sobra conocidos actos de corrupción y desvíos de recursos públicos.

Ahora resulta que el único corrupto y que “se quedó con todo” es el que ya no existe. Qué ingratitud. Si aquel reviviera se vuelve a morir del coraje de ver que sus “incondicionales”, hoy reniegan de él y los que lo defendían y admiraban, hoy son panegiristas del nuevo gobierno.

Pinche naturaleza humana.

Pero bueno. Finalmente y por razones que nadie esperaba, hubo elecciones hace tres meses y ahora sí ganó sin problemas el candidato de MORENA.

Ganar por casi 13 puntos porcentuales es ganar sin problema, no me vengan con babosadas (en una época en que las elecciones se ganan a veces por menos de un punto porcentual). Martha Érika Alonso “ganó” por 4 puntos porcentuales en 2018 (con el fraude mencionado) y entonces fue “incuestionable”… para los mismos que un año después afirman que Luis Miguel Barbosa “apenas ganó”. ¿Quién chingaos los entiende?

Si, salieron a votar muchos menos que en 2018. Cuestión natural pues no era elección presidencial, ni de Alcaldes, ni de Diputados. Se elegía nada más Gobernador.

Barbosa gana con muchos menos votos que los que obtuvo en 2018. Sí, porque Andrés Manuel López Obrador ya no venía en la boleta, además de que había desánimo en la gente por todo el conflicto post-electoral mencionado de 2018.

Y finalmente por una causa atribuible a nosotros los encuestadores. Publicamos tantas encuestas (a lo cual tenemos derecho si cumplimos con todos los requisitos –demasiados- que exige el INE) en las que el candidato de MORENA ganaba indiscutiblemente (aunque fue bajando con el paso de las semanas y la campaña, pero nunca estuvo ni de cerca de perder)… que muchos votantes de MORENA no salieron a votar, pues vieron que todo estaba decidido.

Quizás también algunos por los pleitos de MORENA protagonizados por Alejandro Armenta y sus seguidores, que algo afectaron y no fueron a votar por Miguel Barbosa.

Todo lo anterior viértalo en un vaso de licuadora, enciéndala y después vacíe el licuado en un vaso cocktelero y tendrá el resultado de la elección 2019.

Y para cerrar la polémica (o seguirla si gustan, a eso me dedico) NO me pongo el saco de que “nos equivocamos” los encuestadores.

SIMPRE dijimos que Barbosa ganaría la elección y así ocurrió. Pero “decías que estaba arriba por 30 puntos” y terminó ganando por 12. Sí, así fue. En enero TODOS los encuestadores locales y nacionales traíamos a MORENA arriba por más de 20 puntos porcentuales y cuando empezó la campaña algunos lo traían por más de 30 puntos (en el BEAP más de 20).

Pero fue bajando paulatinamente, sobre todo en la capital y zona conurbada, esa enorme ventaja QUE SÍ EXISTIÓ. Nada fuera de lo común.

He repetido hasta la saciedad que las encuestas NO son predicciones de lo que va a ocurrir el día de la elección. Son situaciones que existen al momento del levantamiento de la encuesta y que pueden modificarse con el paso de los días y semanas. Y así ocurrió UNA VEZ MÁS. Se fue “cerrando” la contienda ya con candidatos, campaña, y todo lo que mencionamos anteriormente.

Pero de que Barbosa ganó… GANÓ.

Y así lo registramos en nuestra Encuesta de Salida una vez más, en la que TAMPOCO nos equivocamos. Las variaciones (de nuestras cifras con las del INE finales) en el resultado de cada candidato (como se deben leer los resultados, no por la “diferencia final que quien gana y pierde”, tontuelos) son de un punto, dos o tres puntos, O NINGUNO. Eso NO es equivocarse.

En fin. Esto lo he escrito cientos de veces y cientos de veces vuelven a malinterpretar el trabajo de los encuestadores, quienes ahora resulta que son “expertos” en mediciones demoscópicas, o sea medios y columnistas. Imagínense que ellos fueran criticados por “equivocarse” o decir idioteces en sus apreciaciones. Escribiríamos UNA ENCICLOPEDIA.

Y por supuesto, también lo acepto: Cada quien es libre de creer lo que guste y atacar lo que le plazca. Si me atacan por mi  trabajo de encuestador… me encanta. Eso quiere decir que SI LEEN lo que escribo y SI están pendientes de mis encuestas. Punto. O sea, hablan mal de mi… PERO hablan, dijera esa gran intelectual llamada Ninel Conde.

En fin. Hoy es Gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta y cumple un mes de gestión. Y el gobierno federal de MORENA con Andrés Manuel López Obrador ayer dio su primer Informe (aunque el año se cumple hasta diciembre).

Hay un buen de cosas que escribir sobre esos temas. Mitos, realidades y retos.

Pero por hoy ya es mucho rollo.

En mi siguiente colaboración mis opiniones (y Encuestas) al respecto.

Sí, aquí vamos otra vez.

¿Cuántas veces he dicho esa misma frase? ¿Y cuántas más la volveré a escribir?

El ciclo sin fin. Ahora que está de moda El Rey Lión.

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