11-12-2019 10:47:24 AM

La ruta financiera del huachicol

Por Valentín Varillas

 

Uno de los personajes que más reflectores atrajo durante el mensaje de toma de protesta de Miguel Barbosa como gobernador del estado fue, sin duda, Santiago Nieto Castillo.

El titular de la Unidad de Inteligencia Financiera de la SHCP, ocupó una lugar estratégico en la primera fila del Auditorio Metropolitano, no solo para recibir las consabidas salutaciones, los abrazos fraternos, los infaltables deseos de buenaventura y otros elementos de la siempre convenenciera cortesía política.

Su presencia, llena de simbolismos, se empató con la parte medular del discurso de Barbosa, en el sentido de ajustar cuentas con el pasado.

Investigar y en su caso, sancionar abusos, delitos e irregularidades cometidas en anteriores administraciones, promesa hecha durante la campaña y que al momento de ser ratificada ya como jefe del ejecutivo estatal, generó una auténtica ovación por parte de los asistentes.

Se pretendía, además, mandar un mensaje contundente, claro y sin ambigüedades para quienes suponen que, como hasta ahora ha sido, nuevamente se sellarán pactos de impunidad entre los que llegan y los que ya se fueron.

No será así.

Y en esa estrategia, la capacidad de obtención y procesamiento de información de la instancia que encabeza Nieto Castillo, resulta fundamental.

Se trata, en una primera instancia, de seguir la ruta de los ingresos derivados de actividades ilícitas como el desvió de recursos públicos y el blanqueo del dinero que se obtiene por la venta del combustible que se roba a PEMEX.

Esto último se ha convertido ya en una prioridad nacional, en donde se pretende que Puebla sea punta de lanza en la detección y el combate de operaciones financieras realizadas y fondeadas por el huachicol y sus cómplices, insertados en su momento en el servicio público y la política poblanas.

Se tiene ya, como primera acción concreta, una lista muy completa de nombres de personajes de dentro y fuera de la política involucrados, de empresas reales y fantasmas, bancos, cuentas, triangulaciones y un larguísimo etcétera que promete salpicar a quienes sienten que han sido parte importante de la crema y nata del mundo político, empresarial y social poblano.

La cacería ya empezó.

Apenas la semana pasada fue congelado el primer paquete de cuentas bancarias utilizadas para el lavado del dinero proveniente del huachicol.

Y lo que falta.

Se pretende demostrar, sin ambigüedades, que el crecimiento de más de 3 mil por ciento en las tomas clandestinas ubicadas en territorio poblano no es un asunto casual, sino que obedece a un modelo de negocios ensayado desde lo más alto del poder político local por quienes, desde el discurso público nos vendieron la Puebla del futuro, pero que en los hechos, se la entregaron a la delincuencia a través de una perversa, pero muy redituable sociedad.

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