Operación fuga

Por Alejandro Mondragón

 

Los plazos se han cumplido y llegó, ahora, la operación fuga para la nomenclatura morenovallista, integrada por sus principales operadores, líderes panistas y empresarios beneficiarios de la bonanza de más de un sexenio.

 

No habrá que esperar la llegada del nuevo gobernador, Luis Miguel Barbosa, para comenzar a vislumbrar lo que se viene.

 

Todo, porque ya se dispone de expedientes, auditorías forenses y, sobre todo, el visto bueno para exhibir cada una de las corruptelas que cometieron y los llevaron a enriquecerse.

 

Ya se sabe qué hay detrás del Museo Internacional Barroco, la adquisición de la Noria de Angelópolis, el manejo del Impuesto Sobre Nómina para los operadores de los llamados PPS, la concesión del agua potable, el Teleférico, el Tren Turístico, las obras del concreto hidráulico en la capital, los hospitales, clínicas, el modelo de alumbrado para municipios, el modelo de ciudad AUDI, los subsidios al gran capital, como VW, y otros más.

 

En las dependencias, dejaron olor a rata.

Buena parte de los morenovallistas y panistas que tanto preparan su regreso para obtener posiciones en la capital y zona metropolitana, ahora que el blanquiazul venció a Morena, deberían pensar bien las cosas.

 

No les vaya a pasar lo que a Mario Marín, quien al regresar a la vida pública, le cayeron por el caso Lydia Cacho y anda prófugo.

 

Sobre todo porque existen evidencias de operaciones financieras, como apertura de cuentas en el extranjero para lavar el dinero.

 

Así que las poblanas y poblanos tendrán mucho que comentar sobre lo que fue el morenovallismo en el poder, porque es cuestión de días para que se exhiban las transas y chingaderas.

 

Los medios se darán un festín.

 

Pago por ver.

 

About The Author

Related posts