20-01-2022 04:45:53 AM

Alta traición en el PAN

Por Alejandro Mondragón

Una negociación integral y pareja del presupuesto federal 2017, planteó Ricardo Anaya ante los gobernadores electos y en funciones, en la Comisión Permanente del CEN del PAN.

Once estados serán gobernados por el PAN el próximo año, 11 millones de personas, por lo que la posición ante la gestión de Peña Nieto involucraba a todos.

No sólo era el dinero, sino aprovechar el momento para garantizar la validez de las elecciones en entidades como Veracruz, empujar la fiscalía Anticorrupción y liberar acuerdos parlamentarios estancados.

Fiel a su estilo, Rafael Moreno Valle se salió del pacto interno en Acción Nacional para dejar que la dirigencia y los mandatarios acordaran, juntos, lo que mejor convenía.

Moreno Valle negoció lo que quiso con el secretario de Hacienda, su amigo José Antonio Meade, quien le autorizó todas sus peticiones, a cambio de los votos legislativos del PAN que necesitaba en la aprobación presupuestal de la Ley de Ingresos. La legitimación, pues.

El morenovallismo presumió contar con 40 sufragios de legisladores federales afines, como mínimo. Todos amarrados.

¡Hecho!, le respondió -con un apretón de manos- Meade a Moreno Valle, en presencia del góber electo Tony Gali.

El mandatario poblano siempre creyó que Anaya había jalado la negociación presupuestal para comprometer a sus homólogos a sumarse a su proyecto presidencial. Puede que sí, pero lo que Moreno Valle debería saber es que 9 de los 11 mandatarios ya juegan en la cancha de Margarita Zavala.

Horas antes de la aprobación de presupuesto, a Marko Cortés, el coordinador parlamentario del PAN en la Cámara de Diputados, le reportó a Anaya que una fuente (el poblano Juan Pablo Piña) le había comunicado que al menos 40 diputados votarían en lo particular, a favor de la Ley de Ingresos de Peña.

RMV y Juan Lopez en Tlatlauquitepec

La orden fue clara. Se vota en contra, todos deberán acatar la línea del partido.

¿Qué ocurrió?

Pues sólo 7 de los 40 supuestos legisladores federales, dizque morenovallistas, rompieron el acuerdo parlamentario del PAN para respaldar el pacto de Moreno Valle con Meade.

El propio Eukid subió a tribuna a dejar en claro el voto de 7 de sus 9 compañeros diputados poblanos, apenas había bajado del mismo lugar Marko Cortés.

Anaya montó en cólera, pero Moreno Valle se puso peor.

Enfurecido ordenó que nadie fuera al Informe de Labores de Juan Pablo Piña, incluyendo al góber electo Tony Gali. Nadie va, ¿eh?

La única que asistió fue Enoé González, la ex priista y turquesa. Por esa razón fue despedida la semana pasada de la secretaría de Salud, donde laboraba hace meses.

Éste es el contexto de aquella declaración de guerra de Moreno Valle a Anaya: “A ver de qué cuero, salen más correas”.

El góber de Puebla no se presentó a la reunión de la Comisión Permanente. Puso de pretexto su viaje a Honduras, pero en realidad tuvo miedo de asistir, porque ahí le tenían preparada su exhibición pública de que nunca dejó de ser priista y además abrirle un expediente por traicionar los acuerdos internos del partido por respaldar a Meade y Peña Nieto.

Lo dijeron en la reunión: “a Moreno Valle lo único que le importan son sus intereses económicoS con Peña, no el PAN”.

Un día después, Marko Cortés le comunicó al principal operador político de Moreno Valle, Eukid Castañón, que quedaba fuera de la vicecoordinación política.

Lo sacaron de la burbuja legislativa, por violar los acuerdos internos parlamentarios.

Moreno Valle le cumplió a Peña y Meade, a costa de traicionar al PAN.

La guerra está declarada.

Y es que la respuesta de Moreno Valle a la exclusión de Eukid de la burbuja parlamentaria ya se dio:

Todos los aspirantes panistas ajenos al morenovallismo fueron bloqueados para participar en la elección de consejeros nacionales. Sólo pasaron los palomeados personalmente por el góber. Este fin de semana, el CEN del PAN se llenó de inconformes porque en Puebla se negaron a recibirles su documentación.

Ya se planteó, como facultad del CEN blanquiazul, convertir al Comité Directivo Estatal de Acción Nacional en una delegación.

Mientras, crece la presión yunquista para que Moreno Valle le ponga el ejemplo a Anaya y renuncie a la Comisión Política del CEN que encabeza, pues él sí ya se destapó como candidato.

¿De qué cuero saldrán más correas?

Es pregunta, conste.

(RA) PIÑITA

Ni su papá le dio tanto respaldo político como el gobernador de Puebla.

Rafael Moreno Valle hizo a Juan Pablo Piña secretario de su gabinete, le encargó la estrategia más delicada del inicio del régimen que fue el despojo de Valle Fantástico a Ricardo Henaine.

Piña se cansó un día y se regresó al PRI a la Fundación Colosio, desde donde lo trajo ooootra vez Moreno Valle para convertirlo en jefe de la Oficina del Gabinete, comprarle su triste teoría de las cabezas de marrano para justificar la onda expansiva que supuestamente mató a un menor en Chalchihuapan.

A su papá, don Mariano Piña, le brindó contratos en temas jurídicos y electorales para su despacho. A su mamá la impulsó, con Luis Miguel Barbosa del PRD, en el Senado para que fuera comisionada de Instituto Nacional de Acceso a la Información Pública. Eso es, Patricia Kurczyn.

Luego, lo puso de candidato a diputado federal por el PAN, partido que no aceptaba su nominación por el pasado corrupto de su padre.

¿Y qué hizo Piñita en la primera oportunidad?

Mandar a la chingada a Moreno Valle y sus acuerdos.

Juan Pablo cayó en la ingratitud. Y es que cree que con Ricardo Anaya él será, sin dudarlo, el presidente municipal de Puebla, en el peor de los casos.

De mierda está lleno el corral de aliados de Moreno Valle, pues hay otros que ya andan pateando el pesebre.

okmondras

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