27-10-2020 11:59:38 AM

2016, elecciones y presupuesto

Por: Juan Manuel Mecinas

Las cuentas no le salen al gobernador Moreno Valle porque el presupuesto de la entidad sufrirá un recorte durante el año 2016, según se prevé. Son muchos sus diputados, pero todo parece indicar que su primer resultado no será óptimo.

La cifra puede minimizarse o maximizarse, políticamente hablando, pero lo cierto es que son malas noticias para el gobierno y para los poblanos.

Es casi obvio que el partido que busca arrebatarle el poder al gobernador no le conceda una chequera generosa, lo que no habla sino del temor fundado de que esos recursos se destinen a las campañas electorales.

Sin embargo, a un viejo lobo de mar la noticia no debió tomarle por sorpresa.

rafagober25De cara a su proyecto presidencial, el gobernador sabía que 2016 no sería un paseo y, además, sabe que la elección de 2016 se ganará con menos recursos que los que él utilizó en 2010 para sacar al PRI de Casa Puebla (por los desincentivos propios de una elección de un gobernador de 18 meses).

Por último, y de forma clave, la política contará más que la economía, a pesar de que el próximo año estará marcado por una fuerte crisis económica en la primera mitad del sexenio. Este aspecto, no se dude, no estaba contemplado en los planes del mandamás poblano, y la situación económica es un tema que tendrá que manejar con cuidado su candidato, Antonio Gali. La subida de gasolina, de la canasta básica y el incremento en el costo de los servicios básicos afectarán al candidato del gobernador, más allá de que la responsabilidad sea del gobierno federal. Al ciudadano de a pie, en ocasiones, no le importa quién origina el problema, sino quién paga las consecuencias en la boleta.

Ante el escenario económicamente desfavorable, la reducción presupuestal y la crisis económica tienen sin cuidado al gobernador. Rafael Moreno Valle sabe que el PRI tiene dos cartas fuertes para pelear la gubernatura, pero que sin recursos y con desunión son presa fácil en el ajedrez estatal. Por eso, las malas noticias presupuestales no le incomodan, ya que el voto duro del partidazo no es suficiente para ganar una elección con alta participación y porque también ellos (los priistas) operarán con una reducción presupuestal en 2016. El campo económico, pues, no será determinante en la elección del próximo año y, por el contrario, sí lo será un escenario de alianzas y candidaturas independientes donde el gobernador tratará de alentar que la oposición tenga más de dos candidatos. Por eso, desde Casa Puebla no se ve con malos ojos la postulación de Ana Teresa Aranda o Eduardo Rivera por un partido o plataforma distinto al PRI. Los votos que ellos obtengan serán votos que no sumen al partidazo y que ya se sabe —desde ahora— que no votarán por Gali.

Los recortes presupuestales, como de costumbre, tienen un afectado mayor: el votante. Moreno Valle ganó la gubernatura sin un gobernador panista; Gali la ganará incluso si la federación recorta 3 mil millones al presupuesto poblano. El triunfo del morenovallismo, no obstante, no significa que 2016 será un buen año para los poblanos. Como dijo el clásico: ahí está el detalle.

Tiempo extra

Primero. El poeta y periodista, Mario Alberto Mejía, me ha invitado a discutir la “verdad histórica” del caso Chalchihuapan. Él expondrá sus argumentos en su leída columna; yo lo haré en este espacio. Él comenzará; esperemos que lo haga sin descalificaciones.

abajomecinas

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