05-04-2025 03:15:50 PM

¿Llevarán el hartazgo y los desaciertos a disolver la monarquía española?

opinion07

Hasta hace poco la familia real española, y en particular el Rey Juan Carlos I, eran un ejemplo internacional de cómo podían convivir pacíficamente la monarquía con el pueblo, es más, la Corona en España era vista como el núcleo aglutinador que le daba cohesión a todos los sectores de aquel país.

Pero en un santiamén todo cambió. La crisis económica despertó a los españoles de la aparente bonanza, las conquistas sociales empezaron a dar marcha atrás y los desatinos cayeron unos tras otros en el Palacio de la Zarzuela.

opinion07Tanto se deterioró la relación entre el pueblo español y su realeza, que cada vez suena menos disparatado preguntarse: ¿se acerca el momento de que los españoles disuelvan su monarquía?.

Juan Carlos I de Borbón asumió al trono el 22 de noviembre de 1975, acto posterior a la muerte del dictador Francisco Franco. La Carta Magna aunada a su desempeño en la transición del país y su actividad diplomática, le valió a Juan Carlos I convertirse plenamente en símbolo de la unidad nacional y recibir múltiples reconocimientos nacionales e internacionales.

En el año 2008 inició en España una grave crisis económica que se trasladó al ámbito social, la cual perdura hasta nuestros días.

En abril de 2012, mientras el pueblo español vivía altos índices de suicidios debido a la combinación funesta de desahucios, desempleo y elevadas tasas de interés bancarias, Juan Carlos I sorprendió al mundo con una intervención de urgencia debido a un accidente mientras cazaba elefantes en Botsuana.

Por supuesto que el accidente del Rey indignó al pueblo y a la mayoría de los medios de comunicación, porque ¿con qué autoridad moral podría nuevamente dirigirse a los españoles un monarca que días antes había declarado que la situación económica le mantenía sin sueño?

Juan Carlos tuvo que pedir perdón públicamente, pero su popularidad cayó irremediablemente.

A la cacería de elefantes siguió el disparo que por accidente un nieto del rey se propinó en el pie, no habría mayor relevancia de no haber sido porque se trató de un menor que aún no cumplía 14 años, la edad mínima requerida por la ley para manejar armas; además porque trajo a colación el accidente por el cual Juan Carlos le quitó la vida a su hermano Alfonso hace 56 años.

Lo peor estaba por llegar.

Actualmente en el juzgado de Palma de Mallorca se revisa la probable participación de la Infanta Cristina, hija del Rey Juan Carlos I, en delitos fiscales imputados a su esposo Iñaki Urdangarin.

La Corona Española ha vivido su primera deshonra, Cristina ha tenido que comparecer por actos que implican el uso de fondos públicos para sufragar lujos y la posible vinculación del Rey Juan Carlos I en una red de corrupción que para esclarecerse ya está enfrentando a actores políticos en pro y en contra.

La indignación que ha despertado el actuar de la Corona entre los españoles se ha reforzado con investigaciones periodísticas sobre el costo anual de la realeza, y el monto de la riqueza del Rey, que según notas como la de The New York Times (bit.ly/1iDJuOX) cuestionan las cantidades y la forma como el jerarca ha amasado su cuantiosa fortuna.

En el contexto anterior se entienden los resultados de la más reciente encuesta de Sigma Dos para el periódico El Mundo (goo.gl/LTv3cx), la cual refleja la caída de la popularidad de Juan Carlos I (41,3%) y también la aprobación a la monarquía española (49,9%). Las cifras negativas se ven reforzadas por el creciente número de españoles (62%) que piden la abdicación de su monarca.

Pareció desproporcionado el artículo “¿Es el momento de disolver la Monarquía en España?” publicado por el prestigioso semanario alemán Der Spiegel, en marzo de 2013, pero a un año, de seguir las cosas como van, ni la posible abdicación a favor del Príncipe Felipe podría hacer cambiar de opinión a quienes se sienten profundamente agraviados.

El tiempo lo dirá.

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