En escueta declaración el gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, evadió confirmar si su grupo político resultó ganador en la operación para tomar el control el PAN en la entidad, utilizando incluso al Poder Legislativo.
Solo afirmó que el acuerdo dominical que anunció el dirigente nacional del partido, Gustavo Madero, es bueno y subrayó que la unidad en el partido no será sólo coyuntural.
“Es algo muy positivo el que haya diálogo y parte de lo que se acordó es que vamos a tener mesas permanentes de trabajo con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité Estatal, diputados federales, locales, el senador de la República y un servidor para que no solamente se haya resuelto la coyuntura sino que podamos, a través de la comunicación, poder garantizar que esta unidad nos fortalece como partido y sobre todo que le sirve a Puebla”, aseguró.
Al cuestionarle si su grupo resultó vencedor en la pugna al interior del partido, se dio media vuelta y dio por concluido el acercamiento con medios de comunicación en el marco de la XXXIX Sesión Ordinaria del Consejo de Universidades Públicas e Instituciones Afines de la ANUIES.
Remiendo no cancela inconstitucionalidad
Una vez pactada “la reconciliación”, el dirigente estatal del PAN, Juan Carlos Mondragón Quintana, admitió que la reforma electoral del 3 de septiembre estaba dirigida a interferir en la vida partidista, y advirtió que a pesar de la corrección legislativa, la acción de inconstitucionalidad que interpuso el Comité Ejecutivo Nacional no se detiene pues no desaparece la forma ni el fondo.
“Me parece que con esta modificación están confirmando que la llamada Ley Mondragón era un acto a no permitir mi permanencia en la dirigencia, y me parece que están demostrando que sí se trataba de una jugada para intervenir en nuestro proceso y es lamentable que el Congreso se preste a esas cosas.
Con el transitorio están tratando de corregir, pero no el fondo ni la forma (…) La acción de incostitucionalidad sigue su curso y es algo que el Comité Ejecutivo Nacional estará insistiendo hasta el final”.
Aunque sostuvo su crítica a la sumisión del Poder Legislativo, negó que la corrección a la pifia haya sido producto del pacto del dirigente nacional, Gustavo Madero, con el gobernador poblano como parte de los acuerdos de la comisión que estudia el caso Puebla, que por cierto aún no concluye sus trabajos.
Incluso aclaró que el Comité Nacional no avala la modificación, y que la participación del coordinador parlamentario Mario Riestra fue a título personal pues no consultó a las dirigencias para apoyar la iniciativa de la Junta de Gobierno y Coordinación Política.
Mondragón también aclaró que no se siente traicionado por la dirigencia nacional de su partido ni tampoco acepta que entregaron su cabeza al gobernador al permitir su salida a cambio de la aprobación de las cuentas públicas del edil capitalino, Eduardo Rivera, o de un cargo de elección popular.
(Con información de Pilar Pineda/ Twitter: @arish23)

