1.- La Reforma Política Presidencial, técnicamente es partidaria electoral. Beneficia en todo momento a los entes de interés público denominados partidos políticos, mismos que privilegiamos económicamente a muy alto costo. Esta mención es válida, toda vez que en los países centro europeos, los partidos políticos cotizan su ingreso al proceso de elecciones pagando al Ministerio del Interior, (todavía hace 20 años) 80 millones de dólares para ser anotados en las boletas electorales.
1.1.- La parte social que beneficiará a nuestra Patria es la propuesta hecha por décadas por los izquierdistas mexicanos, del referéndum y del plebiscito. Por cierto en Costa Rica se decidió plebiscitariamente la incorporación al tratado de libre comercio con Estados Unidos; y el referéndum más notable de las últimas décadas del siglo pasado, se realizó en Canadá, para decidir cómo país ¿si seguían unidas la parte inglesa y la parte francesa, o se volvían autónomas, independientes y soberanas?, dejando de lado su pertenencia o ausencia de la Conmowealth.
2.- El significado es muy simple, estos instrumentos de participación ciudadana y vecinal facultan a sus gobiernos a proseguir en determinada línea de conducta económica, política y social, dejando a los pueblos en total libertad para decidir su destino y con él naturalmente afrontar los retos que significa el desarrollo social.
3.- Gracias al artículo 115 Constitucional Federal, en México hay diversos municipios que desde el año 2000 plebiscitan aunque sea en forma muy ramplona la ejecución de la obra pública, que para nosotros ya es un avance significativo.
4.- Necesario es aplicar lo que necesitamos. Urgen medidas racionales que destruyan para siempre los mitos, los complejos y los traumas supuestamente ideológicos que arrastramos todos los mexicanos hace décadas y que nos impiden insertarnos socialmente en el desarrollo.
5.- Ideal sería empezar a desmonopolizar la actividad política partidaria y empezar a convertirla en política social:
5.1.- Legislando para que los mexicanos y extranjeros aquí asentados puedan pertenecer a tantos partidos políticos como se les antoje. Dejándole a los estatutos de cada partido los mecanismos de admisión. En Italia como modelo de alta racionalidad un católico apoya en las urnas al partido político ajeno al suyo que propone el divorcio o la interrupción del embarazo. Y lo puede hacer por una simple razón: Cotiza para el sostenimiento de ambos partidos.
5.2.- Que se fije una cantidad específica para gastos administrativos que manejen los comités nacionales, y se descentralice el remanente entregándolo en forma directa a los candidatos apuestos de elección popular, creando legislativamente al mismo tiempo una figura penal equiparada al peculado, toda vez que no faltaría pillo alguno que en lugar de destinar estos recursos para su campaña electoral los destinara para gastos personales.