
Y mientras no terminamos de superar las consecuencias de la crisis de 2009, está en puerta el riesgo de enfrentar serios problemas si se expande la situación de Europa, aunado al freno que ya registra la economía estadounidense.
Los resultados de la Encuesta de Gasto e Ingreso en los Hogares, de que se perdió 12.3% del ingreso de las familias, dan la razón a todas aquellas voces que se alzaron en contra del aspirante a ser candidato a la presidencia Ernesto Cordero, actual secretario de Hacienda, cuando dijo que se podía vivir bien con seis mil pesos al mes.
Es a esta situación a la que tiene que hacer frente el gobierno federal en lugar de estar festinando únicamente que las variables macroeconómicas van bien, mientras que la población no puede adquirir lo mínimo para vivir.
Lo mismo aplica para quienes ya se disputan la designación como candidatos a la presidencia –cualquiera que sea el partido político-, ya que de ello dependerá que logren el triunfo el próximo año.
La economía mexicana tiene una gran debilidad en la medida que el salario, empleo y capacidad de ingreso no mejoran sino al contrario son menores a los niveles que se tenían previos a la crisis. En empleo no basta con la creación de plazas sino en la calidad del mismo además que el eventual es el que ha crecido más que el permanente.
En los diez deciles de población hubo pérdida del ingreso. y aunque fue superior la caída en el decil 10 con relación a los dos primeros deciles, es obvio que en la práctica la afectación es más sensible en estos últimos porque sus ingresos son mucho menores que aquél.
Y más repercute en los segmentos de bajos ingresos cuando la mayor parte de su ingreso lo tienen que destinar a alimentación y transporte, y casi nada lo orientan a salud y entretenimiento.
La calidad de vida de la población se vio golpeada con la crisis y la encuesta del Inegi lo demuestra, puesto que con bajos ingresos es difícil que las familias puedan cubrir sus necesidades básicas, y si a esto se le suma el creciente desempleo es claro porqué se han fortalecido las actividades informales.
Aun cuando la economía crezca este año poco más del cuatro por ciento, la cifra será ligeramente menor que el año pasado y en consecuencia los beneficios serán pocos para la población.
Para la población en general no importa que las variables macroeconómicas estén controladas e incluso tengan un saldo muy positivo, si esto no tiene una repercusión directa en su bolsillo, que vean un mejor rendimiento de sus ingresos.
Está claro que remontar esa pérdida en el ingreso familiar del 12.3% no se conseguirá en este sexenio de Calderón, y que hace falta ir a fondo con algunas reformas como la fiscal, por ejemplo, ya que con ello se lograría una mayor recaudación, sin que se grave más sólo a un sector de la población sino que haya un equilibrio en este aspecto