-Bueno maestra, mi papá, mi mamá, mis hermanos y yo, fuimos a comer a un restaurante así que, evidentemente, mi mamá no cocinó ese día-
-Muy bien, Pedrito- dice la maestra y le pregunta al niño de junto: – A ver Juanito, déme un ejemplo de la palabra “evidentemente”-.
-Mi papá, mi mamá, mis hermanos y yo nos fuimos a la playa, así que, evidentemente, la casa quedó sola-.
-Muy bien Juanito- celebra la maestra.
Se voltea hacia Pepito y le dice:
-A ver Pepito, déme un ejemplo de la palabra “evidentemente”-.
-Bueno maestra- responde el chamaco- Yo estaba sentado en el corredor de mi casa, cuando vi pasar a mi abuelita con el diario New York Times bajo el brazo, así que me dije a mi mismo: evidentemente, la vieja va a cagar y no hay papel, porque no sabe leer inglés-.