16-05-2026 12:57:04 PM

La Neurosis

La neurosis es como una plaga emocional que se transmite a través de las generaciones, a pesar de las mejores intenciones de los padres.

¿Quién quiere más a un niño que su propia madre?.

Aún así la madre está infectada por el sistema, la madre no solo tuvo la fortuna de caer a este mundo, de repetir la caída inmemorial de la especie, se repite en cada individuo que nace puro, todos los bebes tienes unas caras muy lindas, unas expresiones preciosas, los niños de cinco años son una maravilla y se va poniendo fea la gente, se va poniendo fea porque va cayendo en un mundo feo.

Se va contaminando, entonces es como si la cultura fuera una enfermedad infecciosa, la cultura emocional.

Tantos padres piden apoyo, piden consejo: “qué puedo hacer yo para que mis hijos sean…”, se puede decir: el amor es lo más importante, darles amor…, pero esa capacidad de dar amor, solo la puede tener una persona que ha sanado, una persona que tiene una cierta plenitud emocional.”Claudio Naranjo

La queja generalizada de todos es porque repito una y otra vez la misma conducta y no entiendo. eso se llama neurosis

Cuando he cerrado mis ciclos puedo entender, comprender y sanar.

Dice Jung sobre los “métodos” para sanar:

Se me pregunta muchas veces por mi método psicoterapeútico o analítico.

No puedo dar una respuesta determinante. La terapeútica es en cada caso distinta. Si un médico me dice que “sigue” esrictamente tal o cual “método”, dudo del efecto terapéutico. Se habla tanto en la literatura de la resistencia del paciente que casi parece como si se quisiera obligar a tomar algo, mientras que lo curativo debería surgir de él de manera natural.

La psicoterapia y los análisis son tan distintos como los mismos individuos. Yo trato cada paciente lo más individualmente posible, pues la solución del problema es siempre personal.

La solución del problema siempre es personal

Tanto cuando nos oponemos a alguien, como cuando dentro de nosotros hay cualquier conflicto, podemos descubrir que esos contrincantes son dos aspectos de nosotros mismos que deberán reconocerse y ponerse el uno en el lugar del otro y establecer un diálogo conciliador.

“Cuando tenemos dos opuestos. Notará que estos opuestos están peleando. El pasajero y el piloto son enemigos. Ellos son enemigos porque no se escuchan el uno al otro.

En este diálogo, asumiendo esta otra parte que parece estar fuera de usted persiguiéndola, usted ve que en realidad es usted, usted misma. El núcleo de la terapia es aprender a confrontar los opuestos”.

Por muy oscuro que esté, tengo la certeza de que volverá a brillar la luz. (Fritz Perls)

Por muy doloroso que sea, pasará

Acepto lo que no puedo cambiar. Ya se trate de mí mismo, de otras personas o de las circunstancias, sé que necesito armarme de paciencia. La situación puede prolongarse.

La solución que yo adopte no tiene que ser la tuya. Elijo la que me libera de mis propias expectativas y de las expectativas de los demás, de todas las ideas preconcebidas acerca de cómo deberían ser idealmente las cosas.

Me permito sentir ira y tristeza o tener miedo. Pero no estoy a merced de mis sentimientos. Les doy espacio y decido cuándo es hora de pasar a otros pensamientos y cambiar el estado de ánimo.

Asumo la responsabilidad sobre mí mismo. Nadie más determina qué es lo que yo pienso, siento y hago. Soy yo quien configura mi propia vida.

No estoy solo. Si no me obstino en esperar o en estar dispuesto a recibir ayuda de ciertas personas, permanezco abierto a ofertas inapropiadas. Poder introducir una diferencia positiva en la vida de otras personas me fortalece a mí mismo.

Sea cual sea lo que deje a mis espaldas y con independencia de lo importante que pueda ser, tengo un futuro para el que pueda prepararme interiormente. Mis expectativas determinan de algún modo lo que esté por venir.

Todo lo que he vivido es mi capital, le pertenece a mi persona y a mi vida, No repetiría voluntariamente todas las experiencias, pero tampoco quisiera prescindir de ellas, porque sin ellas yo sería otra persona. Lo que soy y la manera en que puedo cambiar está íntimamente relacionado con lo que fui (y con lo que fue).

M. Gruhl, El arte de rehacerse

Los Cambios

¿Cómo se siente un trapecista que suelta la barra? Así nos sentimos a veces, cuando terminamos un ciclo de nuestra vida, pero aún no nos hemos incorporado al siguiente. En el aire, entre el miedo y la confianza, entre el duelo y la esperanza. Erik Erikson define así la etapa de la juventud:

“Al igual que un trapecista, el joven, en medio de un vigoroso movimiento, debe soltar la seguridad de la barra que significa la infancia y tratar de afirmarse en la adultez, y depende durante un expectante intervalo de la relación entre el pasado y el futuro y de la confiabilidad de aquellos de quienes debe desprenderse y de quienes lo recibirán.”

Erik Erickson.

*Psict. Norma I. Márquez Sánchez

20 sur 2513- 3  Bella Vista

Cel: 2223 24 57 25

Consultorio: 2-11 25 26, previa cita

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