¿Ha pensado el Sr. Cabalan Macari Alvaro, lo que significa el nuevo horario?
Esta modificación al horario anterior fue aprobada por los diputados en el Congreso del Estado, de acuerdo a lo solicitado por el gobierno: El horario de trabajo de la burocracia será de 9 de la mañana a 5 de la tarde y no de 8 de la mañana a 4 de la tarde, como hasta ahora lo vienen realizando.
El funcionario afirmó que lo anterior ha sido confirmado al Secretario General del Sindicato de Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado y Organismos Descentralizados, a través de oficios, para que en las áreas administrativas de cada una de las dependencias se encarguen de informar a su personal del nuevo horario de entrada y salida.
Con el cambio de horario laboral en las dependencias, se pretende hacer más flexible el horario de atención para las personas que necesariamente tienen que asistir para realizar algún tipo de trámite, puntualizó el funcionario estatal.
Analicemos:
El Sr Macari, los diputados y el sindicato no tienen la mínima idea del costo económico, social y familiar de lo que un cambio de horario representa:
Por economía, el mexicano (poblano) en promedio, sólo hace 2 comidas ya que su presupuesto no alcanza para realizar las tres comidas, y si el trabajador padre de familia tiene más de 2 hijos, éste solo come 1 vez al día.
El salario promedio de un burócrata está estimado en 3 mil 700 al mes.
Sí, esta cantidad es lo que gana un burócrata administrativo.
¿Podrá tolerar el hambre el trabajador, si por media, llegaría a su casa alrededor de las 6 y media de la tarde, si es que no se le ofrece nada al patrón? (Ahora los poblanos, con este nuevo gobierno, somos vistos como empleados de empresa.)
Cuando estaba en Finanzas, el señor Cabalan Macari tenía un horario de 11 de la mañana a 3 de la tarde, con un salario que rebasa el de un trabajador burócrata.
Nuestros queridos y atinados diputados sólo trabajan los jueves, si hay sesión, y no checan tarjeta todos los días.
Nuestro delegado sindical se presenta a laborar a la 10 de la mañana, por si hay algo que hacer, si no, sólo asiste 2 veces a la semana.
Las escuelas, públicas y privadas, tienen un horario de 8 de la mañana a 2 de la tarde.
El trabajador se quedará danzando afuera de su oficina, hasta que abra (no puede desayunar en Vips o Toks ya que su presupuesto para desayunar es de 10 pesos al día y los niños también tienen que esperar a que sus padres lleguen por ellos).
Hay que tomar en cuenta el costo que tiene que pagar una madre de familia, si los hijos se quedan en su casa
¿Quién les da de comer?
El hambre de los niños no entiende de trámites.
Las guarderías laboran hasta las 4 de la tarde y algunas, de 4 de la tarde a 6 y media de la tarde, ¿Quién cuidaría de los niños?, ¿Quién y qué costo tiene que otra persona se quede al cuidado de los infantes?
No todos los burócratas tienen, señor Macari, un auto para moverse y eso representa pasaje doble para una familia. Entonces, ¿Haremos media comida al día?
El nuevo horario, señores diputados, señor delegado sindical, es para los burócratas un costo mayor ya que al medio día tenemos que comer para seguir en una jornada laboral y el precio de una torta y un vaso con agua es 25 pesos, un trabajador no puede gastarlo.
Económicamente, este horario representa un 30 por ciento menos al ya deteriorado salario que devengamos.
La relación familiar se rompe, porque los hijos llegan de la escuela a las 2 y media de la tarde y era fácil esperar a la mamá o al papá una hora y media para que coman juntos y se fomente una relación cara a cara en donde nos enteremos de lo que les pasa a nuestros hijos.
Ya tenemos suficiente en tener el más alto promedio de adolescentes embarazadas, porque los padres no están en casa y no existe supervisión; en Puebla ha subido el número de adolescentes con adicciones, y en la mayoría de las familias, trabajan papá y mamá porque el salario no alcanza.
¿Se pusieron a pensar en todos estos costos? Claro que no, ustedes no padecen lo que padecemos los trabajadores del Estado, sus salarios son totalmente diferentes a los de nosotros.
Señor Moreno Valle, puede estar seguro que estos cambios sólo han beneficiado a los de su clase. Los trabajadores burócratas vivimos en las juntas auxiliares, en los infonavits y en la periferia de la ciudad, el pasaje es muy caro y utilizamos alrededor de 40 por ciento de nuestro sueldo en transporte.
¿Qué puede decir de este análisis?
Comparta estas líneas con su flamante equipo de trabajo, ya que por favorecer el tiempo para hacer trámites, se cambia toda una estructura social, económica y familiar.
¿Y de los diputados qué podemos decir, si su mediocridad sale a flote?
El delegado sindical está bien sentado en el portal tomando café, viendo a quién puede galantear.
Gracias, soy una humilde burócrata.