29-05-2022 07:45:19 AM

Diversas marchas ponen a prueba al nuevo gobierno

La sangre de al menos  30 estudiantes de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) remplazó la tinta de un marcador para escribir en una manta: “Este gobierno me está desangrando y el pasaje no baja”, emblema de la lucha que continuarán los universitarios hasta que logren descuento en el transporte público.

La escena sorprendió a los transeúntes y a los diputados del Congreso local, que sirvió como un laboratorio improvisado que instalaron estudiantes de medicina y química. A lo lejos, se escuchaban las consignas de otro sector social que caminaba frente al zócalo con dirección a Casa Aguayo, sede del Poder Ejecutivo.

Eran los defraudados por la inmobiliaria Sitma, los campesinos que se oponen a la construcción del libramiento Norte y comerciantes de San Pedro Cholula. Los tres grupos con diferentes demandas pero unidos por la misma intención: que los reciba el gobernador Rafael Moreno Valle.

Cerca de la una de la tarde, cientos de autos quedaron varados en el bulevar 5 de Mayo, tras el bloqueo del contingente conformado por unas 700 personas.

Una hora antes, al menos 200 taxis circularon en caravana desde la 11 poniente hasta el mismo bulevar donde se dispersaron entre el tráfico. Nadie supo cuál era la demanda o si pretendían manifestarse frente a Casa Aguayo, pero causaron expectación y caos vehicular a su paso.

Se desangran estudiantes

Sentados en la acera frente a la sede del Poder Legislativo, Juan y Leticia se reconfortan, se abrazan y se besan, les acaban de extraer 10 mililitros de sangre a cada uno. Tienen 17 años y dijeron ser alumnos de la preparatoria “Benito Juárez” de la BUAP, sus padres no saben que pertenecen al Movimiento Independiente Revolucionario Estudiantil (MIRE).

Raúl, amigo de ambos, sostiene un su mano una jeringa con restos del líquido rojo. No sabe si desecharla  o guardarla como recuerdo tras ofrecer su sangre como tinta para las mantas de protesta.

“Mis papás sí me apoyan. Ellos saben a lo que vine y me dicen que defienda mis ideales a toda costa. Si más veces he de sacarme sangre para que el gobierno entienda que es una chingadera lo que  hicieron así lo haré”, dijo.

Entre ellos, una mujer con una canasta ofrecía en venta frutas picadas y tortas de milanesa. El trío de amigos agradeció la oferta, al tiempo que sacaron de sus mochilas un par de naranjas para compartir.

Junto a ellos una joven era auxiliada por una líder del movimiento. Se desmayó tras ofrecer su sangre sin haber ingerido alimento alguno cuando eran cerca de las dos de la tarde.

Con una semana de anticipación mediante redes sociales, el MIRE inició la campaña “Vengo a ofrecer mi corazón”-Movilización y sangrado colectivo- que pretendía reunir a muchos más jóvenes de los que se presentaron al Congreso local.

En la página de Facebook, algunos celebraron las acciones radicales que emprendió el movimiento, otros más las denostaron calificándolas como irresponsables.

Cerca de 50 estudiantes de la BUAP acompañados por líderes de la organización de comerciantes de la 28 de Octubre llegaron al Congreso con gritos y consignas. Los fotoperiodistas se arremolinaron frente a los estudiantes al momento que inició la extracción de sangre.

Al buscar la mejor imagen, los fotógrafos fueron agredidos por un par de estudiantes que los empujaron reclamándoles que no querían ser captados. Los manotazos entre los jóvenes y reporteros gráficos no esperaron.

De inmediato, los estudiantes formaron una valla para impedir el paso a los reporteros. Yolistli Osorio, representante del MIRE tomó el altavoz y los llamó a la cordura, asegurando que entre los medios de comunicación había infiltrados de rectoría de la BUAP.

Luego de una breve negociación todo regresó a la calma, sin embargo los supuestos estudiantes que iniciaron el forcejeo ya no estaban.

En una mesa improvisada con cajas de cartón, los estudiantes  -quienes portaban sus batas blancas- colocaron el material para la extracción de sangre.

Se colocaron guantes de látex e iniciaron el procedimiento. Una fila de al menos 30 estudiantes aguardaba su turno. Al retirarles la aguja, ésta se colocaba en una bolsa de plástico y los estudiantes con jeringa en mano escurrían la sangre en los lienzos colocados en el asfalto frente a la sede del Poder Legislativo.

Algunos dibujaron las letras de sangre auxiliados de un pincel, otros con sus  dedos corrían su propia sangre, hubo quienes la mezclaron con la de otros jóvenes creyendo que el guante de látex era protección suficiente.

En tanto realizaban este acto de protesta, una comisión de diputados encabezados por la panista Denisse Ortíz salió a dialogar con ellos para proponerles que se recibiría a una comisión de estudiantes. La representante del movimiento, Yolistli Osorio agradeció a la legisladora, pero nunca conformó el grupo de diálogo.

Cerca de las tres de la tarde, los estudiantes se retiraron, dejaron la manta en el lugar y anunciaron que el próximo 16 de febrero bloquearán la circulación frente a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

Defraudados exigen audiencia

Quien aún se proclama líder de los defraudados por Sitma, Alejandro Tapia Cortés, luego que fue desconocido por una mayoría a principios de este año, criticó que el gobernador Moreno Valle Rosas no los ha recibido pese a que una de sus promesas de campaña fue solucionar el tema de los fraudes.

Dijo que el procurador de Justicia, Víctor Carrancá, no les ha informado sobre el estado que guardan las investigaciones del caso, ni del número de órdenes de aprehensión sin cumplir y los bienes incautados por la anterior administración a los hermanos Leonardo y Edmundo Tiro Moranchel.

“La marcha es para hacerle ver al gobernador la problemática que tiene en el estado. Esto es decir estamos presentes para que nos haga caso”, dijo.

Tapia Cortés se encontraba con un grupo no mayor a 50 defraudados que se unieron a la marcha del Frente de Pueblos en Defensa del Agua y de la Tierra quienes aseguraron que no vendarán sus tierras para la construcción del Libramiento Norte.

“No se vende desde Zacatepec hasta Atlixco. No queremos carretera, ni gaseoductos. Nuestras tierras son productivas. Que no crea el gobernador que estamos durmiendo, vamos a defender nuestro patrimonio”, dijo un campesino que evitó dar su nombre.

También se encontraba un contingente de comerciantes de San Pedro Cholula quienes se oponen a la reubicación en un predio cercano a un centro comercial, pues aseguran que sus ventas caerán además de denunciar que el edil pretende hacer negocio con locales de hasta 15 mil pesos cada uno.

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