20-09-2021 01:10:59 PM

¿Qué hacer?, el PRI

 

1.- Todos los grupos humanos desde nuestros orígenes, estamos sujetos en menor y mayor grado a los gobiernos.  Para llegar normalmente al poder político – administrativo, (que eso simplemente es un gobierno), los vecinos-ciudadanos se montan en unos entes constitucionalmente considerados como de interés público y que se llaman partidos políticos, los cuales compiten en elecciones legales, y el electorado decide quien los gobernará.

2.- Otra forma de acceder es usar la escalera de la violencia, en América Latina desde 1821 y otros países desde 1822, la practicamos por medio del golpe de estado, o por la insurrección armada de cuerpos guerrilleros, que cuando se consolidaron como ejército popular derrotaron a los gobiernos en turno, aplicando con más o menos responsabilidad sus ideas para bien servir a sus nacionales.

Esta práctica no es exclusiva del territorio que nace en el Estrecho de Berhing y termina en el polo sur, también la usan a través de la historia todos los pueblos de todo el mundo.

3.- Los partidos políticos deben tener nombre, miembros, estatutos que marquen su gobierno interior y una plataforma de principios a plasmar cuando lleguen al poder.  Si no la concretan se desdibujan en escaso tiempo.

4.- En el caso de Turquía, Kemal Ataturk, aunque respetuoso y practicante musulmán, volvió constitucionalmente laico a su gobierno, circunstancia que en estos momentos le ha permitido ser tomada en cuenta para ingresar a la liga de países europeos unidos por la cultura, la educación y el comercio.

Si la revolución encabezada por Kemal no hubiese contemplado la laicicidad del Estado Contemporáneo Turco, el país pertenecería en este momento a los grupos árabes fundamentalistas.

5.- Cuba es un fenómeno revolucionario que se convirtió en un proceso institucional, sin perder hasta ahora su esencia socialista.  Si hay dudas o escepticismos, el lector generosamente debe acudir a las estadísticas de salud y educación, para rectificar la opinión que tenga sobre esos gobiernos, que hasta ahora no han abdicado de sus ideales.

6.- Nicaragua es otro país hermano donde en un momento determinado la revolución triunfante se encaramó en el poder.   Posteriormente fue desalojada por elecciones constitucionales.  Algunos politólogos afirman que su fracaso en repetidas elecciones presidenciales se debió esencialmente a la pérdida de los valores que lograron el triunfo insurreccional.

7.- El caso mexicano ha sido analizado por brillantes estadounidenses, gringos conservadores, académicos soviéticos y afortunadamente para nosotros por preclaros mexicanos.

El fenómeno revolucionario convirtióse en proceso institucional para garantizar a las generaciones futuras su desarrollo y bienestar.  Sus instituciones han proporcionado con enojo del conservadurismo mundial, la existencia dominante priista en el campo político social y político – partidario – electoral, por setenta años.  Se han sostenido ideas revolucionarias totalmente vigentes y aplicables:

a).- Educación pública, gratuita, científica y laica.  Sin poner traba alguna a la educación de inversión y recuperación privada, siempre y cuando esta respete los programas educativos nacionales tendientes a crear y a sostener nuestra entidad como nación.

b).- Sistema de salud de iguales características, dejando de lado lo laico, pues la ciencia y la tecnología no se generan con creencias sino con métodos experimentales.

c).- Caminos, carreteras, aeropuertos y puertos de libre acceso a todos los nacionales y extranjeros, algunos gratuitos y otros de inversión privada.

d).- Convenio o pacto de alianza con las organizaciones de vendedores de fuerza de trabajo, sean obreros o campesinos, para sostenerlos en un equilibrio con los dueños de los medios de producción.

e).- Impulso al arte y a la cultura, fomentando la creación sin compromiso y liberando totalmente la libre expresión.

f).- Respeto hacia las garantías individuales consagradas en la parte orgánica de la Constitución Federal, destacando el respeto a todas y cada una de las iglesias existentes.

7.- Mientras nuestro partido siga sosteniendo el concepto estratégico de ver a las elecciones presidenciales como un inmenso mercado, donde el mercado potencial, los nichos de mercado, los productos políticos, los promotores, los supervisores y los gerentes de área determinan ¿qué hacer? para que los candidatos tricolores ganen, continuaremos en una debacle permanente, pues no solo hemos perdido el rumbo para llegar a nuestros objetivos, sino que como mansos corderitos caminamos en rutas ajenas para ser devorados por los lobos.

8.- Y en estos días de elecciones federales previas a las de la gubernatura, y a las presidenciales, nuestros candidatos deberían responderle a la poblanidad con una agenda electoral capaz de convertirse en una agenda legislativa. Si les faltaran ideas sería suficiente con que su equipo de campaña leyera el último libro de Guillermo Deloya Cobían, y en esa “Agenda Pendiente”, encontraría mil ideas que realizar.

cesarmusalem@puebla.com

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