20-01-2022 11:26:15 PM

¿Quieres conocer a alguien en verdad?… dale poder

Responsable del Movimiento Antorchista en Acatlán de Osorio

Gran parte de la opinión pública sabe que un policía municipal de Acatlán de Osorio asesinó, por la espalda, al adolescente de 14 años Emmanuel Morán Reyes. Sabe también que no se ha hecho cabal justicia por parte de las autoridades. ¿Por qué ocurrió la muerte de Emmanuel? Por la falta de atención del presidente municipal, Aristeo Ariza. Veamos…

Desde el inicio de su gestión, comenzaron a presentarse casos de abusos policíacos en contra de ciudadanos inocentes. ¿Ejemplos? Una maestra de Amatitlán fue acosada por la policía, simplemente por salirse de la fila de una casa de envíos; jóvenes acatecos fueron encarcelados por cometer una “falta al bando de policía y buen gobierno”: ir caminando a medianoche por el zócalo municipal; lo mismo ocurrió en las juntas auxiliares y colonias de Amatitlán, FOVISSSTE y Boquerón.

 Más. Los automovilistas han tenido que sufrir la prohibición de estacionarse en lugares públicos, además de inconstitucionales retenes en Las Nieves, la salida a Boquerón, el periférico a Ixcaquixtla, y el lugar conocido como “El Tecuán”, donde han sido retenidos, revisados e infraccionados, a punta de escopeta, por parte de la Policía y Tránsito municipal; los chóferes del transporte público no se han escapado tampoco; simplemente por no pertenecer al grupo del director de Tránsito son hostigados y les son impuestas infracciones totalmente injustas. Se ha llegado al colmo de encarcelar a uno de ellos; pero, en cambio, todo mundo puede ver que frente a la Dirección de Transito y en el zócalo se estacionan las camionetas y taxis del señor Javier Salas, director de la citada dependencia.

Ante esta situación, ¿no es lógico que tanto abuso y prepotencia de los uniformados, sin que el presidente municipal hiciera algo, tenía que desembocar, tarde que temprano en la muerte de algún ciudadano, como ocurrió con Emmanuel Morán? A cuyos familiares, por cierto, para “callarles la boca”, Ariza Alonso les arrojó -como limosna- 20 mil pesos para gastos funerarios y, como no pudo hacerles creer que fue una “riña de muchachos” ni echarle la culpa al policía de Nuevos Horizontes (que iba en el grupo), tuvo que meter a la cárcel al actor material de la muerte.

Con lo que no contaba es que, valientemente, la familia del muchacho asesinado, enfrentando el hostigamiento policíaco, exige una solución de fondo: indemnización conforme a la ley, la destitución del comandante del grupo policiaco y del director de Seguridad Pública Municipal, el esclarecimiento cabal del caso, y castigo para quienes resulten responsables.

¿Qué respuestas han obtenido? Cárcel para quien jaló del gatillo, negativa a recibirlos y, por boca del secretario particular del presidente municipal, la exigencia de que devuelvan los 20 mil pesos. ¡Aunque usted no lo crea! Reza la vox populi: ¿quieres conocer a alguien en verdad? Dale poder. Las autoridades de Acatlán de Osorio, con una pirruñita de poder, muestran su verdadero rostro: salvajes, venales y prepotentes; actitudes todas ellas diametralmente opuestas a las promesas de campaña, que rápidamente se le olvidaron al ahora presidente municipal Aristero Ariza, y a un buen gobierno.

Lo mismo hacen con las peticiones de obras de servicios básicos: no resuelven y buscan enfrentar a los vecinos. Esta es la actitud del alcalde que gasta miles de pesos en promover su imagen y no en realizar obras en beneficio de los acatecos. ¿Hasta cuándo se le pondrá un alto a sus abusos?.

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