La nueva camada yunquista

SEGUNDA Y ÚLTIMA PARTE
Ahora que los jefes de la Organización lanzan a la siguiente camada, la que fluctúa entre los 30 y los 35 años, encabezada también por un retoño de las familias custodias, a intentar la misión imposible: Restaurar aquello que sus inmediatos y mediatos predecesores arruinaron.

Es así que vemos reaparecer a un Bernardo Arrubarrena, acompañado por Eduardo Morales Garduño y otros de sus camaradas de siempre para tomar el Comité Directivo Municipal del PAN, y seguir luego con el Estatal, sin considerar que su posición es muy complicada y que tal vez los estén mandando al matadero, situación que percibida por Juan Carlos Mondragón, le llevó a replegarse.

Si hacemos una analogía con el mercado de valores, diríamos que Humberto Aguilar, José Espina, Ángel Alonso y su camada entraron al mercado en muy buen momento, cuando sus acciones iban a la alza y desde luego las utilidades están a la vista. Esta inercia sin duda benefició a la que le siguió, tan es así que con la frustrada excepción de Pablito, todos en esa han sido legisladores locales y/o federales.

Sin embargo estos jóvenes que quieren emerger llegan cuando el mercado se derrumba y parece que tendrán que comprar caro y vender barato. No tienen nada atractivo que ofrecer a un mercado decepcionado y/o frustrado por las recurrentes derrotas que no tienen otra causa que la estupidez endémica que se padece al interior del Yunque y que ha impregnado a todos sus miembros por igual.

La militancia panista, dolida y con ingentes carencias sabe que para retomar el camino de la victoria debe sacudirse la tutela yunquista, a la par que los despóticos jefes de la Organización, al no tener chambas que repartir y habiendo perdido el CEN del PAN y su influencia en el gobierno federal, carecen de medios eficientes para hacerse obedecer.

Bajo estas condiciones ¿Cómo podría ganar Bernardo? Si la línea orgánica ya no se cumple como antes.

Si estas jóvenes esperanzas de la Organización tienen visión, bien harían en comprender que están en el mejor lugar, pero en el peor momento, que la Organización ya dio lo que podía dar y que ahora va para atrás, que ahora los miembros de las camadas que les precedieron niegan ser miembros de la Organización, cuando antes se ufanaban de ello, por la simple razón de que están siendo purgados del gobierno federal y del partido.

La purga llegará pronto a Puebla, el calderonismo irá haciéndose poco a poco de lo que antes fue del Yunque, tienen todo en contra para librar la batalla a la que les están enviando, la moral de la tropa está por los suelos.

Poco o nada logrará esta a la que hemos denominado ¡La camada postrera!

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