09-12-2019 11:39:42 PM

Ciudades hermanas

1.- Los hermanamientos entre ciudades es práctica común en los países desarrollados.  Estos convenios bilaterales o multi-laterales les permite a las ciudades usar al máximo sus dones geográficos, sus recursos humanos, y su ingeniería de organización social en beneficio de sus comunidades, las cuales se homogeinizan bajo un plan rector nacido de un concepto estratégico.

Aclaración válida es que aquí la voz ciudades equivale no a una urbe, sino a un territorio o región dominada por el nombre e importancia de la ciudad.

Es así como han nacido a través de la historia del desarrollo Centro Europeo corredores industriales, comerciales, de servicios, de arte, cultura, recreación y unas vías fluviales de intenso tráfico.

2.- En los países atrasados o en desarrollo, se busca el hermanamiento entre ciudades, usualmente para que los funcionarios del área viajen cómodamente con cargo a sus gobiernos; o bien se hermanan entre ellas porque el cuate de un presidente municipal tuvo la ocurrencia, vendió la idea y esta fue comprada.

3.- Para evitar estas ocurrencias enemigas del Desarrollo Social, debe estar incluida la búsqueda de la hermandad con otras ciudades del mundo entero partiendo de un diagnóstico general de la región a hermanarse, -no solo de la ciudad- que abarque: territorio, demografía, actividades económicas, educativas, turísticas, culturales, de recursos humanos y potencialidades naturales o artificiales para el desarrollo.

Con el diagnóstico en la mano deben encontrarse  ¿cuáles son las ciudades candidatas a la hermandad?, entendiendo que el concepto fraternizar obliga a encontrar y a ejecutar las actividades que permanentemente sin el límite del tiempo de los ayuntamientos sean benéficas para ambas partes sean complementarias o independientes.

4.- Un ejemplo. Debería ser hermanada Teziutlán con ciudades cuya economía descanse en la actividad de la confección, y que al mismo tiempo sea centro de actividades agrícolas, ganaderas, comerciales y de servicios, para lograr:

4.1.- El intercambio de ciudad a ciudad debe generar que los jóvenes, los hombres de negocios, los artistas y los educadores tengan un papel esencial reciclando ideas, actitudes, valores y actividades.

Hermanarse ayuntamiento con ayuntamiento  sin lograr objetivos concretos de corte material, intelectual, artístico, cultural o de recreación para sus sociedades regionales no tiene ninguna trascendencia.

Si Usted viese en el párrafo anterior maldad alguna ¿dónde están los hermanamientos de treinta años anteriores?.

4.2.- Para concretar el mutuo beneficio entre regiones encabezadas por ciudades debe pactarse en un convenio la mutua visita de cámaras de: comercio, industria, sindicatos, iglesias, artistas y autoridades. Ambas visitas deben sujetarse a una agenda de trabajo que pueda ser evaluado en un comité creado ex-profeso.

4.3.- Si no se promueven estos intercambios, la relación de hermandad se reduce en todo momento a un simple acto protocolario y ritualista, que desaparece minutos después de los convivios.

5.- En otro orden de ideas si se busca una fraternización entre ciudades equivale a una fraternización de pueblos vinculados históricamente, y en este caso las sociedades regionales deberían por sentido común hermanarse con ciudades centro y sudamericanas, caribeñas, españolas y con EEUU y Canadá invocando el TLC, siempre y cuando todos y cada uno de los representantes sean bilingües o trilingües para no hacer el ridículo con sus pares.

Nuestra opinión nace de que somos miembros de la gran familia latinoamericana que abarca desde el Bravo hasta la Patagonia y los países hermanos caribeños, unidos, (aunque no tengamos conciencia de ellos), por el lenguaje, la religión, la alimentación sustentada en el maíz, y nuestra axiología fruto del reciclamiento de las ideas hispano-peninsulares y las nativas.

6.- Esta búsqueda fraternal debe conducirnos naturalmente a la ingeniería de organización social.

Ella le permitiría a nuestros ayuntamientos intercambiar experiencias de administración y de políticas públicas con los ayuntamientos de las ciudades hermanas seleccionadas en beneficio mutuo de sus administraciones.

7.- En el afán citado debe constituirse un comité o grupo de vecinos, que representen a todos y cada uno de los grupos sociales existentes. La fórmula mas simple es que exista en la organización un presidente, un vice-presidente y un vocal por cada actividad.

1.- Presidente.

2.- Vice-Presidente.

3.- Vocal de Educación, Vocal de Comercio, Vocal de Turismo, Vocal de Industria, Vocal de Artes, y cuantas vocalías sean necesarios. Tócale a la organización decidir cuantas carteras y cuales deben existir para un trabajo concreto de corte gerencial.

8.- Como el proceso de hermanamiento lo realiza la autoridad, y esta se cambia cada tres años, el comité o grupo debe estructurar un buen programa de trabajo, donde la sociedad determine ¿con quién; cómo; por qué; ventajas; y desventajas? de la fraternización.

cesarmusalem@puebla.com

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