23-06-2018 05:06:38 AM

El espionaje y las manos del FBI en Chalchihuapan

Por Alejandro Mondragón

 

Revivió mediáticamente el caso Chalchihuapan, después del encuentro entre Martha Érika Alonso y Roxana Luna Porquillo, en un café de la ciudad de Puebla.

 

Se ha endosado la calificación de traidora a la perredista, pues “resulta inconcebible haya pactado con la candidata del Frente a la gubernatura, luego de las agresiones que enfrentó de Rafael Moreno Valle por el caso Chalchihuapan”.

 

Lo cierto es que detrás de esta polémica pre electoral, lo que hay son otras víctimas del espionaje al más alto nivel en Puebla.

 

Por ejemplo, el entonces gobernador Rafael Moreno Valle, pagó un millón de dólares a ex agentes del FBI para que “validaran científicamente la teoría del cohetón” que supuestamente mató al niño, José Luis Tehuatlie Tamayo.

Roxana Luna encabezó el movimiento hasta que la madre del menor asesinado y la mamá del ex presidente auxiliar Jairo Javier Montes Bautista, Elia Tamayo Montes y Araceli Bautista, respectivamente, la desconocieron pública y políticamente.

 

La ex diputada federal perredista acusó campaña de desprestigio en su contra por parte de los morenovallistas, dadas las acusaciones de Araceli Bautista de haber traicionado el movimiento y “poner en charola de plata” a Jairo Javier Montes Bautista, detenido en un operativo el 22 de noviembre de 2014.

 

Lo que, tanto Araceli Bautista como la propia Roxana desconocen, es que si bien se utilizó el teléfono celular de la ex diputada perredista para encontrar a Jairo Javier Montes Bautista, no fue por decisión propia de Luna Porquillo, sino por la intervención de su aparato por parte del equipo de espionaje morenovallista.

 

Además de tener intervenido el teléfono de Roxana Luna, Roberto Rodríguez Acosta y Joaquín Arenal Romero (q.e.p.d), utilizaron el programa Hunter para geolocalizar a Jairo Javier Montes Bautista y con ello dar con su paradero.

 

Debido a que poca gente sabía de los lugares donde se ocultaba el ex presidente auxiliar, es que, tras hacer una eliminación de personas, la madre de Javier Montes asumió que fue Roxana Luna quien los traicionó, pero no es cierto, sino que fue una víctima más del espionaje de Moreno Valle, quien ya regresó los aparatos de espionaje a Puebla para usarlos en la campaña.

 

¿CÓMO OPERA EL HUNTER?

El gobierno de Rafael Moreno Valle adquirió el equipo de espionaje de origen israelí.

 

El costo neto de la compra ascendió a 14 millones 999 mil pesos. El sistema cuenta con funciones propias de un clonador, a través del programa Hunter.

 

La particularidad de este sistema no es sólo de clonar el número telefónico con llamadas entrantes y salientes, sino de extraer la información tanto de la SIM como de la memoria interna del móvil (contactos, mensajes y archivos guardados).

 

El programa Hunter es ya utilizado legalmente en Puebla por la Procuraduría General de Justicia y la 25 zona militar, revelaron fuentes de inteligencia federal.

 

Otra característica del nuevo equipo de espionaje, cuyo objetivo fue  la vigilancia de personajes nacionales de cara al 2018, es que triangula la posición del GPS del teléfono, de tal forma que en tiempo real se puede determinar su ubicación y movimientos del objetivo.

 

Este programa tiene un costo fijo elevado, pero sustituyó las rentas mensuales que pagaba el gobierno de Puebla por número clonado (60 mil pesos, en promedio) que se incrementaba conforme se especializa el proceso. Por ejemplo, el alquiler para infiltrar al mes un Nextel Evolution era de 90 mil pesos.

 

Con el nuevo equipo Hunter de espionaje se logró ubicar en tiempo real a ciertos de personajes con un teléfono móvil en territorio nacional y en todas las redes de telefonía, incluidos de roaming.

 

Cuenta con un robot de búsqueda que alerta cuando se encienda un teléfono y se conecte a una red GSM; también avisa cuando el objetivo entre o salga del país o de un radio que se trazaba en un mapa electrónico.

 

Si el personaje espiado apagaba el teléfono, este aparato daba a conocer la última posición registrada en la red GSM y alertaba cuando cambiaba el status.

 

De acuerdo con sus especificaciones, el geolocalizador adquirido resultó ideal para seguimientos y persecuciones, pues tiene una función que permite graficar las horas, movimientos y rutas de una persona durante días, lo que ahorró las costosas vigilancias físicas.

 

El equipo cuenta con una aplicación encriptada que puede instalarse en teléfonos móviles de altos funcionarios, para que puedan seguir en tiempo real una persecución, pero a su vez ser espiados.

 

El geolocalizador dio seguimiento a más de un objetivo en forma simultánea y permitió reconocer con anticipación cuando dos o más personas vigiladas se iban a reunir.

 

Esta tecnología la opera Verint Technology Inc., establecida en México desde 2006 con el nombre de Verint Systems. Nació como filial de Comverse Technologies, fundada en 1982 por tres ex miembros de la secreta Unidad 8200, la sección de élite en tecnologías de inteligencia del ejército israelí.

 

About The Author

Related posts