20-06-2018 12:23:19 PM

En el tren de las precampañas

Por Alejandro Mondragón

 

Arrancó el tren electoral con las precampañas en Puebla a la gubernatura con señales muy claras para los poblanos.

 

En la locomotora se instaló Martha Érika Alonso con el Moreno Valle a cuestas, mientras que en el cuarto de máquinas Andrés Manuel López Obrador metió a Luis Miguel Barbosa para descarrilarla; y en el cabús quedó Enrique Doger Guerrero.

 

La agenda de la campaña la lleva la abanderada de la alianza PAN, PRD, Movimiento Ciudadano, Compromiso por Puebla y Pacto Social de Integración.

 

Que si el apellido de casada, que la falta de trayectoria, que la misoginia, que sus bardas, que la primera mujer con opción de ser gobernadora de Puebla, que el sereno, lo cierto es que cualquier cosa que se diga de ella genera debate.

 

Tal y como López Obrador a nivel nacional, va marcando la agenda. En época electoral, no hay publicidad negativa porque todo ayuda al conocimiento.

Y es que además sus adversarios no hacen más que hablar de ella en sus mítines, hasta AMLO se enfrascó en un debate contra ella, lo que le permitió a Martha Érika Alonso tener tribuna nacional frente a un presidenciable, lo que ni Meade y Anaya a veces consiguen.

 

Barbosa optó por la fácil. Subirse a la ola de López Obrador, ponerse junto a él, repetir las críticas a Los Moreno Valle, pero no plantear alguna propuesta clara al poblano del porqué él y nadie más puede ser la opción de cambio.

 

Luis Miguel sólo se deja llevar confiado en que López Obrador, no sus ideas, lo lleven a Casa Puebla. Y así se mantiene en el número dos de la contienda.

 

En tanto, Enrique Doger sacó el librito para censurar en cada discurso el Maximato, pero mientras Anaya y AMLO ya cobijaron a Alonso y Barbosa, respectivamente, José Antonio Meade ni se asoma por Puebla.

 

El fantasma de una elección resuelta empieza a perfilarse cuando todavía no concluye la precampaña. En el imaginario colectivo queda que Barbosa y Doger le hacen la campaña a la señora, porque en la menor provocación usan su nombre para descalificarla.

 

Mientras Moreno Valle no se aparezca, ella seguirá administrando su ventaja.

 

Barbosa seguirá en lo suyo de usar la imagen de López Obrador para ganar, en tanto Doger no tiene tampoco otro camino más que utilizar la figura del maximato como algo que no quieren los poblanos.

 

Y aquí tengo mis dudas, porque después del estilo de gobierno de Moreno Valle llegó otro diametralmente opuesto que es de Antonio Gali, cuyo espejo puede servir a Martha Érika durante la campaña.

 

Ya en el ejercicio de poder no estoy tan seguro cómo vaya a gobernar.

 

Por lo pronto, así están las cosas en esta primera semana de precampañas en Puebla.

 

Eso sí, la elección de un tercio se aleja y queda un frente a frente entre la uno y el dos que no es Doger.

 

About The Author

Related posts