El PAN operó a favor de Riestra

Por Valentín Varillas

 

Desde el centro neurálgico de toma de decisiones del Comité Directivo Estatal del PAN, se le hizo la petición al gobernador de Puebla, Tony Gali, de no romper con el entonces todavía Secretario General del ayuntamiento de Puebla, Mario Riestra Piña.

A pesar de la amenaza de cortar ligas con el partido -comprobada por quienes llevan las riendas de la dirigencia poblana y confirmada por el propio gobernador del estado- se tomó la decisión de ensayar una puesta en escena en donde se vendiera mediáticamente un escenario de unidad y buena voluntad entre ambos.

En la óptica blanquiazul, una fractura en Puebla detonada por la falta de condiciones de igualdad y equidad de participación en la lucha por las candidaturas a los cargos de elección popular que estarán en juego el próximo año, iba a contradecir el discurso de “apertura” y la exigencia de democracia en la toma de decisiones del PAN nacional que ha llevado como bandera discursiva Rafael Moreno Valle en su búsqueda por la nominación presidencial.

“Rescátalo”-le pidieron de favor al mandatario.

“Dale un cargo público”-suplicaron, estirando ya mucho la liga.

Pretendiendo abonar a la buena relación entre grupos y al supuesto beneficio que una falsa unidad podría traer en términos de imagen a la élite en el poder, el gobernador accedió.

Se hizo una revisión puntual de las posibilidades y se decidió entonces por ofrecerle, como única opción, la Dirección de Relaciones Institucionales de la Secretaría General de Gobierno.

A pesar de la rimbombancia que el cargo aparenta, en términos del peso específico real que tiene en la toma de decisiones que influyan en la gobernabilidad del estado, se trata en los hechos de una figura de ornato en el organigrama del servicio público poblano.

Nada y eso, es prácticamente lo mismo.

Los galistas buscan que ahí, Riestra haga el menor daño posible.

Tendrá, sobra decirlo, una serie de contrapesos reales, efectivos, que cumplirán con creces con ese objetivo en específico.

Peor imposible.

La operación del PAN para salvar a Riestra es una medida absolutamente fría, pragmática, llevada a cabo para controlar un potencial costo político y que sirve para un fin en específico.

Nada más.

No sugiere alianzas, pertenencia a grupos o cualquier otra ambigua cuestión que sugiera filias que en los hechos no existen.

Los creadores intelectuales de esta estrategia, como le comentaba al principio de este espacio, fueron los asesores y operadores del ex – gobernador Moreno Valle en un afán de cuidarlo y evitar contradicciones discursivas en el estado en donde él y su grupo controlan absolutamente al PAN.

El frente que innecesariamente abrió Riestra con el alcalde Luis Banck -a través de una serie de importantes traiciones y deslealtades -, lo  hizo caer estrepitosamente de la gracia de Rafael.

Pegarle a un incondicional de probada lealtad, por saciar un apetito político personal, invariablemente resulta en una auténtica receta para el desastre al interior del verdadero circulo de influencia de Moreno Valle.

Ahora pagará los costos.

Sin embargo, queda para el anecdotario el teatro montado por los liderazgos panistas para tratar de engañar a la opinión pública poblana y vender una unidad que en realidad es una quimera.

Por lo menos en el caso de Riestra.

Sirvan estos mensajes en redes sociales como comprobación de lo anterior.

 

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