Por Karina Fernández
El proceso de Morena contra el alcalde de Chignahuapan manda un mensaje a las autoridades emanadas del partido para que su comportamiento público y privado cumpla con los principios del movimiento.
Así lo consideró el vocero del Comité Ejecutivo Estatal, Agustín Guerrero quien opinó que la decisión de Ariadna Ayala por reconocer los excesos de Juan Rivera llega en un momento oportuno, frente a actitudes que no son exclusivas de personajes poblanos.
Señaló que este tipo de conductas afectan la imagen de Morena frente a los ciudadanos, poniendo en una situación incómoda al partido para que dé explicaciones a la sociedad que corresponde a los mismos compañeros.
“El caso de Chignahuapan no es una excepción, lo que sí lo es que ahora, con la llegada de Ariadna Montiel está mandando un mensaje muy claro de que no se va a permitir que este tipo de frivolidades y banalidades realizándose sin sanción.
(…) las habrá para quienes no cuiden su comportamiento público o privado en término de los valores de Morena”, enfatizó.
Agustín Guerrero precisó que de la investigación que realice la Comisión de Honestidad y Justicia puede derivar desde una amonestación privada o pública para Juan Rivera, pero si el caso amerita mayor gravedad se puede suspender sus derechos como militante desde un mes hasta por un año.
Recordó que esta comisión intrapartidista puede actuar por oficio y no necesariamente a través de una denuncia, por lo que otras autoridades poblanas podrían ser objeto de estas investigaciones aun cuando hayan ocurrido en pasado.
Al preguntarle si este proceso interno afectaría su posible reelección como presidente municipal en 2027, consideró que es adelantado descartar su participación; propuso esperar a conocer lo que la comisión resuelva.

