Por Karina Fernández
El gobernador Alejandro Armenta Mier sentenció que ningún familiar suyo podrá ser postulado por Morena por un cargo de elección el próximo año.
Quienes aspiren a competir por un puesto público tendrán que tocar las puertas de aquellos partidos políticos que no permitan el nepotismo electoral hasta 2030, como estableció la reforma constitucional.
Así lo comentó tras ser cuestionado sobre las pretensiones de su sobrino, Alejandro Armenta Rosas, por buscar una candidatura por la región de Izúcar de Matamoros.
El mandatario explicó que, en el pasado, la participación de familiares en la administración pública ha propiciado actos de corrupción y malos manejos, y no así la continuidad a proyectos y programas de gobierno.
“En lugar de dar continuidad a un programa de gobierno que puede ser exitoso en un trienio o en un sexenio, normalmente se convierten en irregularidades en el ejercicio de la administración pública, en corrupción, desvío de recursos”.
(…) en actos inadecuados que violan la ley de responsabilidad de los servidores públicos, hay muchos casos, totalmente de conocimiento público”, argumentó.
Señaló que algunos liderazgos del partido han abrazado la directriz de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, para no fomentar el nepotismo.
Mencionó el caso del exgobernador Sergio Céspedes quien le adelantó que solicitará a Morena que no considere a su hermano Óscar Mauricio para buscar su reelección como diputado local en 2027.
Enfatizó que aunque algunos familiares suyos pretendan desmarcarse de él como gobernador de Puebla, no podrán ser abanderados de Morena.
Armenta Mier advirtió que esta situación generará que algunos personajes recurran a los tribunales para buscar un espacio en la boleta electoral.
Si bien reconoció que están en su derecho, remarcó que Morena decidió hacer valer la ley antinepotismo a partir de los siguientes comicios y no esperar a 2030.
