25-05-2026 11:58:39 AM

Tiene Fiscal salvavidas mexiquense

Por Valentín Varillas

En el poco tiempo que lleva al frente de la Fiscalía, Idamis Pastor ha estado varias veces en el filo de la navaja.

No sólo a punto de perder su chamba, sino con el riesgo real de enfrentar consecuencias legales por su actuar como funcionaria pública.

Opacidad, corrupción, nepotismo y favoritismos, son la carta de presentación de su gestión.

Un esquema que huele más a delincuencia organizada que a procuración de justicia.    

Ahí están los casos de extorsión a empresarios y la consecuente limpia de funcionarios.

Una purga interna que se dio gracias a la publicación de sendas investigaciones periodísticas y no por una auténtica vocación a la legalidad.

Por eso, quienes salieron por la puerta de atrás simplemente se fueron a delinquir a otra parte y gozan hoy de absoluta impunidad.

Su pecados han sido prácticamente perdonados.

Como por arte de magia.

Si de verdad existiera la intención de hacer justicia, estos pillos tendrían que estar tras las rejas.

Alarma que todo esto suceda en una instancia que tendría que poner el ejemplo en lo que a la aplicación estricta al estado de derecho se refiere.

Si hubiera un poco de decoro, la renuncia tendría que haber llegado desde hace meses.

No lo hay.

De entrada por aquella obsesión de seguir gozando de los privilegios que supone pertenecer a la burocracia dorada.

“Las grandes ligas”-como estúpidamente le llaman algunos.

Pero hay otra razón, mucho más política, que explica el por qué Pastor Betancourt sigue despachando cómoda en su oficina, mientras la dependencia a su cargo se hace pedazos.

El padrinazgo de Eruviel Ávila ha sido un factor de peso que incide en su permanencia.

El ex gobernador del Estado de México le dio cabida en la estructura jurídica y administrativa en su administración.

Idamis es muy cercana a Luz María Zarza Delgado, quien fungió como la poderosísima Consejera Jurídica de ese sexenio.

Su salto a Puebla como magistrada del Tribunal Electoral del Estado, en el 2021, fue impulsado desde el Senado de la República, cuando Eruviel y el hoy gobernador Alejandro Armenta coincidieron.

Ávila operó todo el cabildeo necesario ata colocar perfiles de su confianza en tribunales locales “estratégicos” y de esta manera facilitar los triunfos del oficialismo en las urnas.

Más adelante, ya ganado todo en Puebla, fue clave para generar los consensos necesarios entre las fuerzas políticas locales para ser ungida como Fiscal.

Hoy, con su experiencia en temas electorales y con el manejo discrecional de la procuración de justicia, se ha convertido en un elemento clave para generar una ventaja competitiva muy atractiva de cara a las próximas elecciones.

Sin embargo, su exposición pública se ha reducido de manera importante.

Ya no se le ve cerca del gobernador.

No aparece, como antes, en todos los eventos oficiales.

Atrás quedaron el trato preferencial y el reconocimiento público a su “trabajo”.

Nada de nada.

Esta mujer pasó a ser, en tiempo récord, uno de los principales flancos de vulnerabilidad para la narrativa de legalidad que maneja Alejandro Armenta.

About The Author

Related posts