Por Karina Fernández
Néstor Camarillo Medina consideró que su aspiración de convertirse en presidente municipal de Puebla dio pie al inicio de una nueva campaña de lodo en su contra, a las que dijo haberse enfrentado en el pasado.
Así lo comentó en una entrevista para la que convocó a medios de comunicación cercanos a él, después de que la organización civil Defendorxs AC lo incluyó en la lista de presuntos narcopolíticos del país.
La investigación se sustenta en informes emitidos por la Sedena desde 2018, cuando, como presidente municipal de Quecholac, se le vinculó con Antonio Martínez Fuentes, alías “El Toñín”, a quien presuntamente brindaba protección.
También se le relaciona con Roberto de los Santos de Jesús, alías “El Bukanas”, también relacionado con el robo de combustible en el llamado Triángulo Rojo.
Al respecto, el expriista y hoy integrante de Movimiento Ciudadano dijo que esta información forma parte de una campaña en su contra derivado de sus aspiraciones políticas para buscar la alcaldía poblana.
“Cada que tengo una aspiración, cuando busque ser dirigente del partido lo mismo hicieron, cuando quise ser diputado local, ahora que quise ser senador lo mismo pasó y ahora que tengo otra aspiración para 2027 y 2030 vuelven a salir este tipo de notas”.
(…) siempre he sido muy respetuoso de la libertad de expresión y lo seguiré siendo pero creo que en señalamientos tan delicados habría que hacer una reflexión”, tras comentar que estos señalamientos no sólo lo afectan a él sino a su familia.
Sobre su relación con “El Toñín”, explicó que Quecholac es un municipio pequeño que gobernó hace una década, por lo que conoce a varios ciudadanos, aunque se negó a hacer señalamientos directos en su contra por presunto huachicol.
Néstor Camarillo afirmó que tiene disposición para colaborar con las autoridades en caso de ser requerido aunque enfatizó que en 10 años ningún fiscal le ha requerido por alguna investigación en su contra.

